A dos años de Cielos Abiertos, ¿cuántos países abarca?
La estrategia de cielos abiertos, puesta en marcha en 2023, extendió su alcance a casi 30 países mediante acuerdos y ampliaciones de rutas que buscan aumentar la conectividad aérea y generar nuevas oportunidades para el transporte internacional.
Desde el mes de diciembre de 2023, el Gobierno nacional impulsa una política aerocomercial de apertura denominada “cielos abiertos”. Busca liberar las restricciones tradicionales en rutas, frecuencias y servicios aéreos que mantenía el país y frenaba su inserción en el mundo. Según fuentes oficiales, ya se han firmado acuerdos bilaterales con 27 naciones hasta agosto de 2025, y el número total de países que se benefician —ya sea a través de nuevas firmas o de la potenciación de convenios vigentes— asciende a cerca de 30.
Recordemos que la política de Cielos Abiertos argentina, tal como se entiende en el contexto de la desregulación aerocomercial actual, comenzó a implementarse a finales de diciembre de 2023 y se oficializó en julio de 2024. El Gobierno señala que, gracias a estas políticas, ya se han establecido 38 nuevas conexiones internacionales con 27 países.
Los acuerdos formales alcanzados hasta ahora cubren vuelos con Brasil, Chile, Perú, Ecuador, Uruguay, Paraguay y Colombia en Sudamérica. Se suman los de Canadá, Panamá, México y El Salvador en el resto del hemisferio. En África y Medio Oriente, el país firmó convenios con Etiopía, Qatar, Turquía, Ruanda y los Emiratos Árabes Unidos. Finalmente, también se hizo lo mismo con Islandia, Singapur, Alemania, Italia, Suecia, Noruega, Dinamarca, Países Bajos, Bélgica, Finlandia y Luxemburgo. Con todos estos destinos se eliminaron las anteriores limitaciones de rutas y frecuencias y se fomenta la libre competencia.
Además de lograr una mayor conectividad internacional, se abren nuevos mercados emisores hacia la Argentina y se potencian las relaciones comerciales con mayores facilidades para que las compañías aéreas y operadores de carga puedan operar bajo un marco más liberalizado.
Al mismo tiempo, una apertura tan amplia conlleva desafíos. La rentabilidad de las nuevas rutas depende de la demanda de pasajeros y del contexto económico internacional. La simple firma de un acuerdo no garantiza vuelos inmediatos, como ocurre con la mayoría de los países que entraron en esta política de Cielos Abiertos. Sin embargo, se pueden nombrar algunos casos concretos de éxitos, como el regreso del vuelo directo entre Buenos Aires y Londres, la llegada próxima de China Eastern, las llegadas de Plus Ultra y World2Fly dentro de poco, los planes de TAP para volar a la Argentina y de Emirates para abrir una ruta sin escala a Ezeiza. La lista es muy larga y al margen de estos ejemplos muy llamativos, Cielos Abiertos tuvo una incidencia mayor en la región con países vecinos y limítrofes.
