Air France-KLM quiere ser el primer gigante europeo
El grupo aéreo franco-neerlandés tiene la intención de profundizar su expansión internacional mediante dos adquisiciones estratégicas. Con la incorporación de SAS y TAP quiere permanecer en la vanguardia de la reconfiguración del mercado aerocomercial.
Durante la presentación de los lineamientos para 2026, el CEO del grupo, Benjamin Smith, definió el año como “bisagra” para la compañía, que en 2025 transportó 100 millones de pasajeros. El directivo planteó que la empresa busca superar su histórico modelo binacional, con anclaje en Francia y Países Bajos, para transformarse en un actor europeo de mayor escala.
El primer paso de esta estrategia es la integración de SAS, aerolínea de la que Air France-KLM ya posee el 60,5 % del capital desde julio de 2025. El grupo espera completar el proceso regulatorio en el segundo semestre del año. Se suma así un tercer hub estratégico en el aeropuerto de Copenhague, que se integra a los centros de conexión de París-Charles de Gaulle y Ámsterdam-Schiphol.
El segundo frente de crecimiento externo está vinculado a la privatización de TAP Air Portugal. Air France-KLM confirmó haber presentado una oferta no vinculante en la segunda fase del proceso. De concretarse ambas operaciones, el grupo podría incorporar una o dos aerolíneas adicionales en el plazo de un año, en un escenario de consolidación del sector aéreo europeo.
Competitividad y soberanía aérea europea
La presidenta del Consejo de Administración del grupo, Florence Parly, subrayó el rol estratégico de la compañía en la conectividad continental en un contexto geopolítico incierto. Según señaló, el fortalecimiento del grupo también responde a la necesidad de sostener la competitividad europea frente a grandes competidores internacionales.
Desde Países Bajos, la CEO de KLM, Marjan Rintel, destacó los resultados de la aerolínea que transportó a 35 millones de pasajeros. Advirtió sobre los riesgos que podrían generar ciertas políticas fiscales y limitaciones operativas en el aeropuerto de Schiphol. En ese sentido, pidió equilibrar los objetivos de sostenibilidad con la realidad económica del sector.
Más allá del crecimiento por adquisiciones, el grupo confirmó que continuará con su plan de modernización tecnológica y ambiental. Air France-KLM proyecta que el 80 % de su flota esté compuesta por aeronaves de nueva generación hacia 2030 (actualmente representa el 45 %).
En paralelo, la inteligencia artificial ocupará un rol central en 2026. La CEO de Air France, Anne Rigail, anunció que a partir del primer trimestre las tripulaciones utilizarán herramientas de IA para optimizar planes de vuelo, reducir consumo de combustible y minimizar estelas de condensación.
La tecnología también se emplea en tierra, con aplicaciones en la clasificación de equipajes y en la personalización de la relación con el cliente.
Apuesta por el segmento premium
En un entorno competitivo, el grupo refuerza su estrategia de “subida de gama”. Entre las iniciativas destacadas figura el despliegue de la nueva cabina La Première de Air France, que ampliará su presencia en rutas como Tokio y Abiyán. También se anunciaron inversiones en salas VIP en Londres y Nueva York y la implementación progresiva de wifi de alta velocidad gratuito en toda la red antes de fin de año.
El plan 2026 incluye además una reconfiguración operativa en la capital francesa. A partir de finales de marzo, Air France concentrará todas sus operaciones en el aeropuerto de París-Charles de Gaulle. El aeropuerto de Orly quedará principalmente bajo operación de Transavia, la filial low cost del grupo, que asumirá rutas como Orly-Niza, Orly-Toulouse y Orly-Marsella. Air France mantendrá una base de mantenimiento en Orly y continuará operando esas tres rutas desde Charles de Gaulle con mayores frecuencias.
