India libera las tarifas aéreas de cabotaje
El gobierno indio oficializó el fin de los techos tarifarios impuestos en diciembre tras la estabilización del mercado, buscando mitigar las pérdidas operativas frente al alza de costos por el conflicto en Medio Oriente.
El gobierno de la India tomó la decisión de eliminar los límites temporales impuestos a las tarifas aéreas domésticas, una medida que busca oxigenar las cuentas de las compañías aéreas en un contexto de costos operativos crecientes. La resolución, que entrará en vigor este lunes, revierte la intervención aplicada en diciembre pasado cuando la cancelación masiva de vuelos por parte de IndiGo provocó una escalada abrupta de precios en el resto de los competidores.
La cartera de aviación civil de India justificó la medida argumentando una mejora sustancial en el escenario sectorial. “La situación imperante se ha estabilizado, con la restauración de la capacidad y la normalización de las operaciones en todo el sector”, indicaron desde el ministerio en la orden oficial. Esta política de contención de precios, que establecía topes como u$d 80 para trayectos menores a 500 kilómetros y u$d 160 para rutas como Nueva Delhi-Mumbai, llega a su fin tras la presión ejercida por los operadores locales.
El sector aéreo venía reclamando esta flexibilización ante el impacto directo del aumento en los precios del combustible para aviones, agravado por las tensiones geopolíticas derivadas del conflicto con Irán. Si bien las empresas no han hecho públicos los números exactos de sus balances, los analistas de HSBC advierten sobre la sensibilidad del negocio: un ajuste de apenas un dólar por barril en el precio del combustible puede representar un impacto de u$d 32 millones en la factura anual de combustible de IndiGo, el principal jugador del mercado.
A pesar de la liberación de los precios, el gobierno ha dejado claro que las aerolíneas no tienen carta blanca. En la normativa reciente, se instruyó a los operadores a garantizar que las tarifas se mantengan “razonables, transparentes y proporcionales a las condiciones del mercado”, haciendo hincapié en que los intereses de los pasajeros no deben verse perjudicados. Este cambio marca el regreso a una dinámica de precios más flexible, alineada con las fluctuaciones globales de costos operativos, en un mercado que intenta dejar atrás las turbulencias de los últimos meses.
