“El pasajero latino necesita sentirse acompañado desde antes de viajar”
Highstar Travel Group concentra sus servicios en los destinos donde puede garantizar control operativo, servicio directo y asistencia permanente. Para Sergio Quiroga, managing partner de la compañía, el foco está en Orlando y Miami, con una propuesta orientada a acompañar al pasajero latino desde antes de salir de su casa hasta el final del viaje.
Rèport visitó el stand que Highstar Travel Group ocupó en IPW 2026, en Fort Lauderdale, el mes pasado. Pudo así dialogar con el ejecutivo, para repasar la trayectoria de la empresa, la evolución del mercado argentino, el impacto de las novedades de Orlando y el rol del receptivo en una experiencia de viaje que, según definió, debe ser ejecutada “sin errores”.
¿Cómo definiría hoy el trabajo de Highstar Travel Group?
Hacemos lo que aprendimos a hacer desde hace mucho tiempo. Manejamos ilusiones. Es decir, acompañamos a ese pasajero que viene por primera vez y tratamos de que regrese a su casa con la emoción de haber vivido la magia de un destino aspiracional. Tratamos de ayudar a que todo salga bien. Somos la extensión de nuestro cliente en el destino. Eso significa que el operador o la agencia de viajes pueda sentirse cómoda, sabiendo que su pasajero está cuidado y que va a regresar sin problemas, sin reclamos y sin dudas sobre lo que pasó durante el viaje.
¿Cuánto pesa la experiencia en ese respaldo?
Mucho. Vivo en Orlando desde 1990. Ahí está mi casa y mi familia. Highstar lleva 15 años, pero antes trabajé muchos años en la industria, también dentro del mundo de los parques temáticos y en otro tour operador en los años 90. Conozco el paño desde todos los lados: como pasajero, desde un operador, desde la industria de los parques y ahora desde Highstar.
Durante mucho tiempo se los vinculó especialmente con un producto de parques. ¿Hoy el foco es más amplio?
Al comienzo mucha gente nos relacionaba solo con un parque. Pero tenemos una relación muy buena con SeaWorld y una relación excelente con Universal, que confía en nosotros. Hoy damos servicio sobre Orlando como destino completo, y también sobre Miami. Somos especialistas en ambos destinos. No somos la solución para todo Estados Unidos. No vendemos Las Vegas, Los Ángeles, San Francisco o Nueva York como receptivo. Vendemos dónde estamos y donde podemos controlar las operaciones. Por esta razón podemos prometer que aportamos un respaldo total a nuestros clientes.
Al momento que el pasajero llega, está con nosotros. Lo buscamos en el aeropuerto, tenemos nuestros permisos, nuestros vehículos, lo llevamos al hotel, al parque, le vendemos el ticket. Todo está bajo nuestra operación, y eso da una tranquilidad total a todas las partes.
Al mismo tiempo Highstar es un operador global en venta de hotelería. Trabajamos con bed banks y nos apoyamos sobre distintos convenios. Vendemos hotelería de los principales complejos de Orlando. Pero como receptivo, nuestra fortaleza está donde podemos ejecutar el servicio directamente.
Con la actual recuperación del mercado argentino, ¿no aparece la posibilidad de abrir nuevos destinos dentro de Florida?
Soy de la idea de que si algo funciona, no hay que tocarlo. Orlando funciona desde hace décadas y recibe, según los datos que manejamos, alrededor de 76 o 77 millones de pasajeros por año. Entonces, ¿para qué ir a llevar pasajeros a otro lugar si tenemos muchísimo por hacer en Orlando y Miami?
Abrir nuevos destinos no depende solo de las ganas. Hace falta que el destino tenga estructura, receptivo, transporte, operación y una cadena funcionando. Si no tenés cómo recibir al pasajero y llevarlo al hotel, empezás mal. Puede haber Uber o taxis, pero no es lo mismo que alguien lo espere, le hable en español y lo acompañe.
¿Orlando sigue teniendo capacidad de renovación después de tantos años?
Sí, totalmente. Los chicos nacen todos los días, los nietos también. Las quinceañeras que venían conmigo en los 90 hoy son madres o abuelas. El viaje se renueva. Orlando es un destino aspiracional. No sé cómo hacen los chicos de cuatro años para conocer a Mickey Mouse, pero lo conocen y quieren verlo. Y además, tanto Orlando como Miami se renuevan permanentemente como destinos. Tomemos el caso de Epic Universe, por ejemplo, el año pasado. No es solo una atracción: es un nuevo parque. Conlleva tecnología, esfuerzo y un trabajo fantástico. Uno puede perder la capacidad de asombro después de tantos años, pero lo de Nintendo en ese parque, por ejemplo, es increíble. Me sentí como si estuviera dentro de un videojuego. Todo eso genera que quien ya vino tenga un motivo para volver, y que quien nunca vino tenga una nueva razón para decidir el viaje.
¿Cuál es la función central de Highstar en esa experiencia?
Que todo aquello que el pasajero quiso y compró en su agencia de viajes se cumpla. Tenemos que lograr una ejecución sin errores, una flawless execution. No tiene que haber un grano de arena en la máquina.
Nosotros estamos en contacto con el pasajero antes de que salga de su casa. Le escribimos por WhatsApp, le damos la información, le confirmamos que lo vamos a buscar, le indicamos quién lo espera y cómo será el proceso. Cuando llega el vuelo, ya sabe que hay alguien del otro lado. Le indicamos dónde encontrarnos, cómo moverse dentro del aeropuerto, dónde bajar, qué hacer. El pasajero siempre está en contacto con alguien. No hay barrera de idioma: hablamos español, portugués e inglés, y estamos conectados las 24 horas.
Además del idioma, también hay una cuestión de idiosincrasia del pasajero latino.
Absolutamente. Una cosa es hablar el idioma y otra es entender qué está preguntando el pasajero. Es entender la idiosincrasia, acompañar a alguien que está viviendo una experiencia enorme.
¿Trabajan solo con grandes operadores o también con agencias más pequeñas?
La industria fue cambiando. En un momento trabajábamos únicamente con operadores, pero todo va mutando y hay agencias que se acercan directamente. Estamos abiertos a conversar con quien quiera trabajar con nosotros. A veces a una agencia le conviene seguir con su mayorista, y otras veces puede trabajar directo. Nosotros también asesoramos en ese sentido: no siempre lo directo es lo más conveniente por pagos, transferencias o estructura. Lo importante es conversar y ver cuál es la mejor forma.
¿Cómo ve puntualmente al mercado argentino?
Para nosotros el mercado argentino creció. Mucha gente en la Argentina dice que la situación está complicada, pero nosotros vemos más argentinos viajando. Seguimos trabajando como siempre, pensando en lo que pasa en el mundo, por supuesto, pero dándole para adelante.