Las guerras frenan al avión y cae la demanda
Según IATA, las compras mundiales de pasajeros retrocedieron un 3,4% interanual en abril. Esta tendencia negativa se debe al impacto de la guerra en Oriente Medio, el encarecimiento del combustible y los recortes de capacidad de varias aerolíneas.
La aviación comercial global registró en abril su primera contracción interanual desde la recuperación posterior al Covid. Según datos de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo, la demanda total de pasajeros, medida en pasajeros-kilómetro transportados (RPK, por sus siglas en inglés), cayó un 3,4% frente al mismo mes de 2025. Este retroceso marca un quiebre para una industria que venía transitando una etapa de recomposición sostenida tras la pandemia. El factor decisivo fue el impacto de la guerra en Oriente Medio, especialmente sobre las aerolíneas de la región del Golfo, que sufrieron una fuerte caída en la demanda, restricciones operativas y desvíos de tráfico aéreo.
IATA precisó que, si se excluye a Oriente Medio del cálculo global, la demanda mundial habría crecido 1,2 % en abril. En cambio, el desplome regional fue suficiente para arrastrar el resultado general del mercado a terreno negativo. La capacidad total, medida en asientos-kilómetro disponibles, también bajó 2,9 % interanual, mientras que el factor de ocupación se ubicó en 83,1 %, 0,4 puntos porcentuales menos que un año antes.
“El descenso del 46,6 % en la demanda de las compañías de Oriente Medio debido a la guerra en la región fue tan agudo que arrastró la demanda general a una caída del 3,4 %. La situación del transporte aéreo sigue siendo altamente volátil”, señaló Willie Walsh, CEO de IATA. El ejecutivo también advirtió que el costo del combustible para aviones “más que se duplicó en abril”, un factor que presiona sobre las tarifas y obliga a las compañías a ajustar su oferta.
El impacto fue particularmente fuerte en el tráfico internacional. La demanda global en ese segmento cayó 5,3 % interanual en abril, aunque sin Oriente Medio habría registrado un crecimiento de 1,9 %. En los mercados domésticos, en tanto, la demanda se mantuvo prácticamente estable frente a abril de 2025.
El desglose regional muestra la magnitud del desequilibrio. Las aerolíneas de Oriente Medio registraron una baja interanual de 48,1% en la demanda internacional, con una caída de 38,4% en la capacidad y un factor de ocupación de 70,1%. IATA indicó que el tráfico se vio afectado por la guerra en Irán, aunque el descenso fue algo menor que en marzo tras la entrada en vigor de un alto el fuego inestable.
El contraste con América Latina fue marcado. Las compañías latinoamericanas lograron un crecimiento interanual de 8,9% en la demanda internacional, con una suba de 7,2% en la capacidad y un factor de ocupación de 84,6%. Europa, en cambio, mostró una expansión más moderada, de 0,9%, mientras que Norteamérica se mantuvo sin crecimiento en la comparación interanual.
Para las aerolíneas, el nuevo escenario combina menor previsibilidad, costos más altos y una demanda más sensible. Según Walsh, los datos de programación anticipada ya muestran una reducción de la oferta para los próximos meses, lo que indica que las compañías están intentando equilibrar el aumento del combustible con una demanda más débil.
El dato de abril no implica una crisis comparable a la pandemia, pero sí representa una señal de alerta para la temporada alta. Después de años de recuperación sostenida, la aviación vuelve a quedar expuesta al peso de la geopolítica: rutas alteradas, costos energéticos en alza, menor capacidad y pasajeros más cautelosos en los mercados afectados por los conflictos en curso.