Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views :

Venecia quiere multiplicar su tasa de entrada para frenar el turismo de un día

El nuevo alcalde, Simone Venturini, propuso quintuplicar el valor actual de la contribución de acceso en determinadas fechas. La medida se presenta como una herramienta contra el sobreturismo, aunque también permitiría aumentar la recaudación de la ciudad.

Venecia vuelve a poner en discusión el impacto del turismo masivo. El nuevo alcalde de la ciudad, Simone Venturini, propuso elevar la tasa de acceso que pagan los visitantes de un día y llevarla de los actuales 5 o 10 euros a un rango de entre 30 y 50 euros en determinadas jornadas del año. La propuesta fue planteada en el marco de una visita oficial del presidente italiano Sergio Mattarella a Venecia, acompañado por el rey de España, Felipe VI, y el presidente de Portugal, António José Seguro, con motivo del 19º simposio de la Fundación Cotec, dedicado a la inteligencia artificial. Tras la conferencia, los mandatarios visitaron el Palacio Ducal y la basílica de San Marcos, acompañados por Venturini y por el presidente regional, Alberto Stefani.

Según informó el Corriere del Veneto, el alcalde aprovechó la jornada para referirse a la necesidad de revisar la tasa de acceso. “Más que al presidente, le presentaré al gobierno algunas solicitudes, como el refinanciamiento de la ley especial y el pedido de aumentar la redevance de acceso para disuadir aún más a los visitantes de venir a Venecia en determinados períodos del año”, señaló el alcalde de la Serenísima.

El actual sistema establece una contribución de 5 euros para quienes reservan con anticipación y de 10 euros para los visitantes que lo hacen con menos de cuatro días de margen. De acuerdo con los datos citados por la prensa local, el año pasado el 51 % de los visitantes terminó pagando el valor más alto. La tasa fue implementada en la primavera europea de 2024 y se aplica a quienes visitan Venecia por el día, sin pernoctar en la ciudad. Desde el inicio, las autoridades la presentaron como una herramienta para enfrentar el sobreturismo y reducir la presión sobre el centro histórico, especialmente en jornadas de alta afluencia.

El balance oficial, sin embargo, aparece matizado. Según un estudio encargado por el propio municipio, el mecanismo habría permitido reducir “ligeramente” la cantidad de visitantes en los días en que estuvo vigente. Esa lectura alimenta ahora el debate sobre si un aumento mucho más fuerte podría tener un efecto disuasivo real o si, en la práctica, funcionaría sobre todo como una nueva fuente de ingresos.

La discusión no es menor. Venecia es uno de los símbolos mundiales de la tensión entre turismo, patrimonio y vida local. La ciudad recibe millones de visitantes cada año, muchos de ellos concentrados en pocas horas y en un área reducida, lo que genera presión sobre el espacio público, los servicios, la movilidad, el comercio y la conservación del patrimonio histórico.

Para las autoridades locales, el desafío consiste en ordenar los flujos y desalentar las visitas de menor permanencia, especialmente aquellas que no generan un gasto significativo en alojamiento ni una distribución más amplia de beneficios económicos. La tasa de acceso busca, justamente, intervenir sobre ese perfil de visitante: quien llega por el día, recorre los puntos más icónicos y se va sin pasar la noche.

La propuesta de llevar la contribución a 30 o 50 euros marca un salto relevante en esa estrategia. De aprobarse, Venecia se ubicaría como el destino europeo con la medida más fuerte para regular el turismo de excursión. También abriría una pregunta que interesa otras ciudades afectadas por el mismo fenómeno: hasta qué punto el precio puede funcionar como herramienta de gestión turística.

El debate, además, convive con una paradoja. Mientras Venecia estudia encarecer el acceso para reducir la presión de visitantes en determinados días, el aeropuerto local avanza con un ambicioso programa de ampliación destinado a duplicar su capacidad. La ciudad, así, intenta limitar los efectos del sobreturismo al mismo tiempo que su conectividad aérea se prepara para recibir más pasajeros.

Dejar su comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Esta altura div necesaria para habilitar la sticky sidebar