Cabo Verde logra convertir su desempeño en el Mundial en demanda turística
La histórica actuación del archipiélago en la Copa de la FIFA 2026 tuvo un efecto que trascendió las canchas. La exposición conseguida por uno de los países más pequeños en alcanzar la fase eliminatoria del torneo se está traduciendo en un fuerte crecimiento del interés turístico.
Según datos de Data Appeal Mabrian, compañía de Almaviva Group, y la African Travel and Tourism Association (ATTA), las reservas de vuelos realizadas a Cabo Verde mediante sistemas globales de distribución entre el 11 y el 30 de junio para viajar durante la temporada de verano crecieron 50 % frente al mismo período del año anterior. El impacto, además, no se limita a una reacción inmediata al Mundial. Las reservas anticipadas para viajar al archipiélago entre septiembre de 2026 y marzo de 2027 registraron un incremento interanual del 14,4 %, un indicador que apunta a una prolongación del efecto generado por la competencia.
El seleccionado caboverdiano, conocido como los “Tiburones Azules”, consiguió una visibilidad inédita durante el torneo. Tras empatar en la fase de grupos frente a Uruguay, Arabia Saudita y España, avanzó hasta octavos de final, donde perdió 3 a 2 frente a la Argentina, finalista de la competencia. Para Carlos Cendra, director de Marketing y Comunicación de Data Appeal Mabrian, las cifras muestran una relación entre esa exposición deportiva y el comportamiento de la demanda: “Estos resultados indican que la Copa Mundial de la FIFA generó tanto un incremento inmediato de la demanda turística como un crecimiento sostenido de las reservas futuras. El extraordinario desempeño de Cabo Verde en el escenario internacional elevó significativamente el perfil del destino a nivel global. Este caso demuestra cómo los grandes eventos deportivos pueden generar beneficios concretos para el turismo cuando un país consigue captar la atención internacional”.

Una vidriera para el turismo africano
El fenómeno adquiere una dimensión adicional dentro del crecimiento que atraviesa el turismo africano. De acuerdo con los datos aportados por ATTA, el continente recibió 81 millones de turistas internacionales durante el último año, un 8 % más que en el período anterior. Virginia Messina, CEO de esa asociación profesional, destacó que el Mundial otorgó a los destinos africanos “un nivel de visibilidad internacional sin precedentes” y señaló a Cabo Verde como uno de los casos más claros del potencial turístico de esa exposición. “Como el país más pequeño en alcanzar la fase eliminatoria, se convirtió en una de las grandes historias del Mundial”, sostuvo. Esa notoriedad, explicó, permitió despertar curiosidad por el destino, inspirar nuevos viajes y alcanzar públicos que anteriormente podían tener escaso conocimiento sobre el archipiélago.
El efecto también refleja el rol del deporte como puerta de entrada hacia otros atributos turísticos. Virginia Messina señaló que, aunque la vida silvestre continúa siendo uno de los grandes atractivos asociados con África, los eventos deportivos permiten proyectar una imagen más diversa del continente, vinculada también con su gastronomía, música, moda, creatividad y cultura contemporánea. En ese sentido, el caso caboverdiano muestra que el beneficio turístico de una competencia internacional no necesariamente termina con el evento. La exposición acumulada durante unas pocas semanas puede continuar influyendo sobre las decisiones de viaje durante meses, especialmente en destinos que hasta entonces contaban con menor reconocimiento en los grandes mercados emisores.
La próxima gran oportunidad para comprobar esa relación entre deporte, promoción e inversiones llegará con la Copa Mundial de la FIFA 2030, que tendrá a Marruecos entre sus países anfitriones. Para ATTA, el desafío será aprovechar nuevamente la atención internacional para convertirla en crecimiento turístico sostenible y nuevas inversiones para el continente.