Disney crea una app para elegir atracciones
La tecnología patentada por el Grupo Disney puede advertir antes de subir a una atracción, incluso contempla alertas durante el recorrido y, en algunos casos, la adaptación de determinados contenidos de la atracción.
Disney dio un nuevo paso hacia la personalización de la experiencia en sus parques al obtener una patente para un sistema capaz de recomendar o desaconsejar atracciones según los gustos, temores y sensibilidades de cada visitante. La tecnología, denominada Personalized Notification of Attractions Including User Preferences or Aversions, fue solicitada en febrero de 2025 y concedida en agosto de 2026. Su objetivo es superar las advertencias generales que actualmente acompañan a las atracciones y ofrecer información mucho más específica para cada persona.
El visitante podría registrar previamente aquello que le gusta o prefiere evitar. El sistema compararía esas preferencias con las características de cada experiencia y generaría avisos personalizados. Entre los elementos contemplados aparecen escenas oscuras o aterradoras, luces intermitentes, espacios reducidos, curvas pronunciadas, caídas y ascensos rápidos, arañas y serpientes, sangre, gritos, lenguaje fuerte, olores, efectos de agua, vibraciones y niveles elevados de sonido. También se analizarían aspectos físicos de la atracción, como velocidad, aceleración y movimientos de inclinación o rotación de los vehículos.
Uno de los aspectos más novedosos es la posibilidad de establecer diferentes grados de intensidad. Una persona con miedo a las arañas, por ejemplo, podría considerar tolerable la aparición de un único ejemplar estático, pero decidir evitar una atracción donde aparezca una gran cantidad en movimiento. La patente plantea escalas de intensidad del uno al diez para este tipo de estímulos.
Las alertas podrían llegar mediante el teléfono celular o un smartwatch y adoptar formatos visuales, sonoros o hápticos. El sistema contempla incluso algo más llamativo: advertencias durante el propio recorrido, de modo que el pasajero pueda saber que se aproxima un estímulo determinado y, por ejemplo, cerrar los ojos antes de una escena que le genere rechazo.
La patente va todavía más lejos y describe la posibilidad de realizar cambios en tiempo real dentro de determinadas experiencias. No sería posible modificar todos los componentes físicos de una atracción, pero algunos contenidos digitales, imágenes proyectadas o sonidos podrían eventualmente ajustarse según las necesidades del usuario: eliminar un estímulo problemático, reducir su intensidad o, en sentido contrario, destacar elementos que la persona haya señalado entre sus preferencias.
La idea tiene especial interés para familias con niños, visitantes con sensibilidades sensoriales y personas que evitan determinadas experiencias por fobias o por desconocer exactamente qué encontrarán una vez iniciado el recorrido.
Actualmente, las aplicaciones de Walt Disney World y Disneyland ya brindan información sobre restricciones, características y recomendaciones de sus atracciones, pero la nueva tecnología permitiría avanzar hacia un perfil individual del visitante y recomendaciones mucho más precisas.
La existencia de la patente, de todos modos, no significa que Disney vaya a incorporar necesariamente el sistema en sus parques. Las grandes compañías registran habitualmente tecnologías y conceptos que posteriormente pueden implementarse, modificarse o no llegar nunca al público. Pero la propuesta revela una dirección clara en el desarrollo de los parques temáticos: después de personalizar itinerarios, tiempos de espera y recomendaciones, el siguiente paso podría ser que cada visitante reciba una versión mucho más detallada —y eventualmente adaptada— de aquello que está dispuesto a experimentar.