Riviera Maya cae por debajo del 50% de ocupación hotelera
Los indicadores de SiturQ muestran un cierre de agosto con niveles cercanos al 49 % en varios destinos del Caribe Mexicano. La desaceleración hotelera se anticipó a la tradicional temporada baja de septiembre.
La Riviera Maya cerró una de las últimas semanas de agosto con una ocupación hotelera promedio del 49,8 %, un nivel que encendió señales de alerta en uno de los principales corredores turísticos de México. El dato corresponde al reporte del Sistema de Información Turística de Quintana Roo (SiturQ) para la semana del 15 al 21 de agosto. En el mismo período, Puerto Morelos alcanzó un 46,5 % y Grand Costa Maya un 49,3 %. En contraste, Holbox mostró el mejor desempeño, con 75,2 %, mientras Cancún registró 62,9 % y Tulum, 56,4 %. Los datos son preliminares y fueron elaborados con información de asociaciones hoteleras y organismos turísticos de Quintana Roo.
La caída resulta especialmente significativa porque se produjo antes del inicio formal de la temporada baja de septiembre. La Asociación de Hoteles de la Riviera Maya también registró durante agosto jornadas en las que la ocupación descendió por debajo del 50 %, reforzando la preocupación del sector por la evolución de la demanda.
A este escenario se suma un menor dinamismo aéreo. Según el mismo reporte oficial, el Aeropuerto Internacional de Cancún contabilizó 2.624 movimientos entre llegadas y salidas durante esa semana, un promedio inferior a 400 operaciones diarias. Los datos utilizados por SiturQ para este indicador provienen del Grupo Aeroportuario del Sureste (ASUR).
Entre los factores que condicionan la temporada aparecen la inseguridad creciente y la presencia de sargazo en distintos puntos del litoral, Se les suma además la creciente competencia del alojamiento en rentas vacacionales, que continúa ampliando la oferta disponible fuera de la hotelería tradicional.
La menor ocupación ya genera inquietud por su posible impacto sobre el empleo hotelero, especialmente ante una temporada baja que tradicionalmente reduce la actividad. El desafío para el sector será recuperar demanda y conectividad de cara a los últimos meses del año, uno de los períodos clave para el turismo del Caribe Mexicano.