Uruguay promueve el modelo de destinos turísticos inteligentes
El Ministerio de Turismo puso en marcha un modelo destinado a que los destinos puedan diagnosticar fortalezas y debilidades, utilizar datos para tomar decisiones y mejorar la experiencia del visitante.
Uruguay avanza con la implementación de un Modelo Nacional de Destinos Turísticos Inteligentes, una estrategia que busca incorporar datos, innovación, sostenibilidad y tecnología a la gestión turística y extender esas herramientas progresivamente a todo el territorio. El modelo impulsado por el Ministerio de Turismo de Uruguay se estructura sobre cinco ejes: gobernanza, innovación, tecnología, sustentabilidad y accesibilidad. La intención es que cada destino pueda analizar su nivel de desarrollo, identificar brechas y definir prioridades a partir de información concreta, en lugar de basar sus decisiones únicamente en percepciones.
La primera etapa alcanza a nueve destinos: Artigas, Ciudad de la Costa, Durazno, Flores, Fray Bentos, Maldonado, Paysandú, Piriápolis y Villa Soriano, seleccionados en el marco de una convocatoria de la Red Iberoamericana de Destinos Turísticos Inteligentes (RIDTI), con apoyo de Fonplata.
“Buscamos que los destinos puedan conocerse mejor, identificar sus oportunidades y tomar decisiones con información concreta”, explica Ana Claudia Caram, subsecretaria de Turismo de Uruguay. La estrategia busca además cambiar la idea de que un destino inteligente es simplemente aquel que incorpora aplicaciones, códigos QR o soluciones digitales. El concepto abarca una forma de gestión en la que sector público, empresas, academia y comunidad utilizan información y tecnología para mejorar tanto la experiencia del visitante como la calidad de vida de los residentes.
Dentro de los destinos participantes, Piriápolis fue seleccionada para avanzar hacia una instancia de diagnóstico con acompañamiento técnico especializado, mientras el resto de las localidades atraviesa distintas etapas de capacitación y autodiagnóstico. El destino ya cuenta con iniciativas que encajan dentro de esta lógica, desde infraestructura y servicios vinculados con accesibilidad hasta herramientas digitales para acompañar al visitante, movilidad sostenible y proyectos de gestión ambiental. La intención es que el diagnóstico permita integrar esas acciones dentro de una estrategia común y detectar nuevas oportunidades de mejora.
Uruguay parte además de la experiencia desarrollada por Montevideo, que ya avanzó en la aplicación del modelo internacional de Destinos Turísticos Inteligentes. La capital obtuvo la acreditación de Segittur, organismo español que desarrolló una de las metodologías de referencia internacional para este tipo de destinos, y en 2026 alcanzó el distintivo Destino Turístico Inteligente Nivel 4.
El sistema de Segittur evalúa a los destinos sobre los mismos cinco grandes ejes que Uruguay está incorporando a su estrategia nacional: gobernanza, innovación, tecnología, sostenibilidad y accesibilidad. El objetivo es mejorar la competitividad turística y, al mismo tiempo, la interacción del visitante con el territorio y la calidad de vida de sus habitantes.
Uno de los componentes centrales del modelo uruguayo es la utilización de información para planificar. El Ministerio de Turismo cuenta con herramientas de observación y análisis de la actividad y busca profundizar una gestión en la que destinos y departamentos puedan conocer mejor cómo se comporta la demanda, cuáles son sus principales mercados y qué servicios requieren mejoras. El planteo apunta a que esas capacidades no queden concentradas exclusivamente en grandes centros turísticos.
Para ampliar el modelo, el Ministerio firmó además un acuerdo con la Asociación de Universidades Grupo Montevideo, que tendrá participación académica y técnica en el proceso y acompañará la formación de equipos locales.
El ministro de Turismo, Pablo Menoni, destacó en la presentación la necesidad de sostener políticas basadas en evidencia y conocimiento científico y de fortalecer el trabajo conjunto entre Estado, universidades, gobiernos departamentales y sector privado.