La IATA rechaza nuevo impuesto a la aviación en Argentina
Para la asociación que nuclea a las aerolíneas internacionales, la política recurrente de gravar a la industria se está haciendo insostenible y pone en riesgo la recuperación del sector.
Frente a la creación de la nueva tasa de seguridad para los vuelos domésticos, regionales e internacionales aprobada recientemente en nuestro país, la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) expresó su rechazo a través de un comunicado y advirtió que “pone en riesgo la recuperación de la aviación”.
“La seguridad en la aviación civil es una responsabilidad del estado y es el mismo estado quien debe cubrir con ese coste, sin trasladarlo al pasajero”, manifestó la IATA sobre la tasa que busca financiar a la Policía de Seguridad Aeroportuaria.
Asimismo, subrayó que “La Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) está cobrando un sinfín de tasas e impuestos sobre los boletos aéreos que hacen que el sector en Argentina sea uno de los más gravados en el mundo, tanto del lado de los pasajeros como para las empresas que prestan el servicio”.
Además, desde la asociación señalaron que, actualmente, un 54 % del valor total de un billete de avión de Argentina “corresponden a tasas” y que los costos de navegación aérea para un Airbus A320-200 “son ocho veces más caros que en Chile”.
Para Peter Cerdá, vicepresidente regional de IATA para las Américas, “Esta política recurrente de gravar a la industria se está haciendo insostenible. La aviación ha demostrado su compromiso con el gobierno para trabajar en conjunto (…), pero en lugar de facilitar este proceso, el gobierno impone más obstáculos”.
El ejecutivo agregó que “Aprobar dos nuevas tasas en tan solo dos semanas es un golpe paralizante para la industria y principalmente para todos los ciudadanos”, en referencia a la percepción adicional del 25% para los pasajes internacionales, conocida como “dólar Qatar”.
De acuerdo con datos de la IATA, “Argentina viene perdiendo competitividad frente a sus pares de la región”, algo que se profundizó tras la pandemia: “entre junio de 2019 y junio de 2022, el país perdió 53 rutas aéreas, 4.400 frecuencias y 632.000 asientos”.