Cartagena elimina los carruajes con caballos y apuesta por vehículos eléctricos
La ciudad colombiana prohibió a fines de diciembre el uso de calesas de tracción animal, una postal clásica del turismo local. Serán reemplazadas por unidades de diseño similar, en una decisión que combina bienestar animal, gestión urbana y adaptación de la oferta turística.
La ciudad de Cartagena de Indias, uno de los destinos turísticos más visitados del Caribe, puso fin a una de sus imágenes más tradicionales. Los carruajes tirados por caballos dejaron de circular por el centro histórico desde el 29 de diciembre. La medida fue dispuesta por decreto municipal y supone su reemplazo por vehículos eléctricos que mantendrán una estética similar, pero sin tracción animal.
Famosa por su casco histórico amurallado, su arquitectura colonial y sus calles empedradas, Cartagena recibió más de cinco millones de turistas en 2025. Durante décadas, los paseos en calesa formaron parte de la experiencia urbana para visitantes nacionales e internacionales. Sin embargo, el debate sobre el bienestar animal y el impacto de esta práctica fue ganando peso en los últimos años.
El alcalde Dumek Turbay justificó la decisión en redes sociales al señalar que la ciudad no tolerará “ninguna forma de maltrato animal”. Organizaciones defensoras de los derechos de los animales habían denunciado reiteradamente que los caballos sufrían lesiones, estrés y agotamiento, especialmente bajo altas temperaturas y en jornadas prolongadas de trabajo.
Según informaron las autoridades locales, las 60 calesas tradicionales que operaban en el centro histórico serán sustituidas por un número equivalente de vehículos eléctricos. Estos mantendrán un diseño inspirado en las calesas clásicas, con el objetivo de preservar la experiencia turística y, al mismo tiempo, adecuarla a nuevos estándares urbanos y sociales.
La decisión de Cartagena se inscribe en una tendencia más amplia que atraviesa a numerosas ciudades turísticas del mundo, donde el uso de vehículos de tracción animal es cada vez más cuestionado. En Colombia, el debate llegó incluso al Congreso en años anteriores, aunque sin éxito legislativo. Más recientemente, el país avanzó en la prohibición de las corridas de toros a partir de 2027, en una señal de cambio cultural respecto al uso de animales con fines recreativos.
A nivel internacional, varias ciudades ya adoptaron medidas similares. Málaga y Bruselas prohibieron las calesas en sus centros urbanos, mientras que en Nueva York el debate continúa abierto, especialmente en torno a su uso en Central Park.
