Estados Unidos suspende el trámite de visas migratorias para 75 países
Washington anunció la suspensión del procesamiento de visas inmigrantes para solicitantes de una gran cantidad de países. La medida entra en vigor mañana miércoles 21 de enero y tendrá impacto directo en flujos migratorios de América Latina y el Caribe, los Balcanes, Asia del Sur, África y Medio Oriente.
La decisión fue confirmada por el Departamento de Estado y se enmarca en un endurecimiento más amplio de la política migratoria impulsada por la administración del presidente Donald Trump. Según informaron las autoridades estadounidenses, la suspensión alcanza exclusivamente a las personas que buscan residir de manera permanente en el país. No afecta a visas de turismo, negocios, estudios u otros permisos temporarios, ni a quienes ya cuenten con una visa vigente de corto plazo. Tampoco se aplicará a ciudadanos con doble nacionalidad que utilicen un pasaporte emitido por un país no incluido en la lista.
Qué implica la suspensión
De acuerdo con el Departamento de Estado, los ciudadanos de los países alcanzados podrán seguir presentando solicitudes, pero no se aprobarán ni emitirán visas inmigrantes mientras la medida esté vigente. El gobierno no fijó un plazo para levantar la suspensión, que permanecerá activa hasta que se complete una “revisión de los procedimientos de control migratorio”.
En un comunicado oficial, la administración sostuvo que la decisión busca “prevenir abusos del sistema migratorio” y evitar el ingreso de personas que puedan convertirse en una carga para los sistemas de asistencia social. La medida se apoya en una orden previa, emitida en noviembre, que ya había reforzado los controles para potenciales inmigrantes.
La lista incluye a varias naciones de América Latina y el Caribe (entre ellos Colombia y Brasil), así como de África, Medio Oriente, Asia del Sur y los Balcanes. De acuerdo con información publicada por medios especializados en turismo y migraciones, la decisión vuelve a generar incertidumbre en regiones históricamente vinculadas a los procesos migratorios hacia Estados Unidos, especialmente en el Caribe y América Central. El anuncio se produce, además, a cinco meses de que Estados Unidos sea sede del Mundial de Fútbol 2026, que organizará junto a Canadá y México, en un contexto en el que organizaciones internacionales y analistas observan con atención el impacto que estas políticas pueden tener sobre la percepción del país como destino para visitantes, estudiantes y trabajadores extranjeros.
La suspensión del trámite de visas inmigrantes se suma a una serie de medidas adoptadas en los últimos meses. En junio, el gobierno estadounidense había impuesto una prohibición total de ingreso para ciudadanos de 12 países, entre ellos Afganistán, Haití, Irán, Libia, Somalia y Yemen. Posteriormente, esa lista se amplió con nuevas incorporaciones.
También se estableció el cupo más bajo de admisión de refugiados en la historia reciente, con un límite de 7.500 personas para el año fiscal 2026, y se redujeron programas de ayuda internacional destinados a poblaciones desplazadas. En paralelo, se avanzó sobre la inmigración calificada, con un fuerte aumento en el costo de las visas laborales H-1B, que pasó a US$ 100.000 por solicitud.
La medida no responde a situaciones locales específicas de cada país, sino a una redefinición general de la política migratoria estadounidense, con foco en seguridad, control del gasto público y priorización del empleo local. La falta de una fecha de finalización para la suspensión mantiene en vilo a miles de solicitantes que esperan iniciar procesos de residencia permanente.
