Las redes sociales en la mira para ingresar a Estados Unidos
El gobierno norteamericano avanza en una medida que podría modificar de manera significativa los requisitos de ingreso al país para viajeros internacionales exentos de visa. La iniciativa, impulsada por la Administración Trump, busca obligar a los solicitantes de la autorización electrónica de viaje (ESTA) a declarar sus perfiles y actividades en redes sociales correspondientes a los últimos cinco años.
Hasta el momento, la entrega de esta información era opcional dentro del formulario ESTA. Sin embargo, las Aduanas y Protección Fronteriza indicaron que el nuevo requisito estaba previsto para comenzar a aplicarse a partir del 8 de febrero, aunque aún no cuenta con una aprobación oficial definitiva. El cambio afectaría a ciudadanos de 38 países, entre ellos Francia, que pueden ingresar a Estados Unidos sin necesidad de visa para estancias cortas.
La exigencia abarcaría todas las cuentas de todas las redes sociales, además de las direcciones de correo electrónico utilizadas durante los últimos diez años y los números telefónicos de los últimos cinco años. Las consultas públicas previstas para la implementación de la medida ya fueron concluidas, de acuerdo con el registro federal estadounidense, aunque la entrada en vigor aún no se concretó.
La iniciativa se enmarca en un decreto ejecutivo firmado en enero de 2025, orientado a reforzar los controles previos al ingreso de extranjeros, con el objetivo de identificar posibles riesgos para la seguridad nacional. En determinados casos, la información declarada podría derivar en controles adicionales al arribar al país. Funcionarios migratorios —o sistemas automatizados— podrían detectar inconsistencias o elementos considerados sospechosos y solicitar aclaraciones antes de autorizar el ingreso.
Las autoridades estiman que la incorporación de estos datos extendería en unos 30 minutos el tiempo necesario para completar una solicitud ESTA. No obstante, especialistas del sector turístico advierten que el impacto podría ser mayor, especialmente para quienes deban reconstruir historiales digitales antiguos o corregir discrepancias entre perfiles públicos y datos personales. Esto podría retrasar la aprobación de viajes, en particular en casos de planificación de último momento.
Desde el sector turístico europeo expresan preocupación por el efecto que la medida podría tener sobre la demanda. Agencias, aerolíneas y servicios de asistencia en la tramitación de permisos ya recomiendan a los viajeros preparar con anticipación toda su información digital y evitar omisiones o datos inexactos.
Las autoridades estadounidenses subrayan la importancia de brindar información veraz. Declaraciones falsas o incompletas podrían derivar en la denegación del ingreso o en prohibiciones futuras para entrar al país.
Si bien la propuesta estadounidense es particularmente amplia, no se trata de una práctica completamente aislada. Algunos países de América Latina, como Colombia, ya solicitan identificadores de redes sociales en sus formularios de visa. En contraste, Canadá y la mayoría de los países europeos no exigen actualmente historiales completos de actividad digital para viajes turísticos o de negocios de corta duración, aunque sí se realizan verificaciones de contenidos públicos en procesos de residencia, estudio o empleo.
De concretarse, la nueva exigencia podría profundizar la caída del turismo internacional hacia Estados Unidos. En el último año, la llegada de viajeros extranjeros disminuyó un 6%, en un contexto de crecimiento global del turismo. En el caso de los visitantes franceses, la retracción se atribuye a múltiples factores, entre ellos el aumento de costos y el clima político actual.
