La RN 19 será autopista para mejorar la conectividad turística y productiva
El Gobierno de Córdoba puso en marcha las obras para terminar de transformar en autopista ese corredor considerado clave para la circulación regional y el movimiento turístico. La traza atraviesa la ciudad de Córdoba y continúa por Río Primero, Río Segundo y San Justo hasta San Francisco, en un eje con tránsito nacional e internacional vinculado al corredor bioceánico Atlántico–Pacífico.
Según información oficial difundida por la Provincia, por la RN 19 circulan alrededor de tres millones de vehículos por año, por lo que la obra busca mejorar la capacidad y la seguridad vial en un tramo de alta demanda. El proyecto se ejecutará con fondos provinciales para crear dos carriles por sentido de circulación, además de colectoras, nuevos accesos, retornos y señalización renovada. La velocidad máxima permitida en los tramos habilitados será de hasta 130 km/h. Entre las intervenciones previstas figura también un puente de 150 metros sobre el río Segundo para una de las calzadas, junto con obras hidráulicas en distintos puntos del trazado.
El primer tramo de obras anunciado comprende 29,4 kilómetros entre Arroyito y Santiago Temple, donde se realizarán tareas de ampliación de carriles y repavimentación.
La conversión de la RN 19 se integra en un esquema de infraestructura vial que Córdoba desarrolla en distintas regiones. En ese marco, la Provincia mencionó proyectos como la Circunvalación de Río Cuarto y la Circunvalación de Villa María, orientados a mejorar la conectividad en el sur y el centro provincial. Además, avanzan otras obras viales como la pavimentación de la Ruta Provincial 28 en el tramo Tanti–Taninga (conocido como “Nuevo Camino de las Altas Cumbres”) y la finalización de las autovías Punilla y Calamuchita.
La mejora de la RN 19 apunta a facilitar el desplazamiento en un corredor que concentra tránsito sostenido y funciona como vía de conexión entre zonas productivas y circuitos turísticos del centro del país. Para el sector, el avance de una autopista con mayor capacidad y mejor señalización puede traducirse en viajes más previsibles, reducción de tiempos en ciertos tramos y mejores condiciones de seguridad para la circulación interurbana, especialmente en temporadas de mayor movimiento.
