Tower Travel llevó a 50 agencias a recorrer las Capitales Imperiales
La compañía concretó una nueva edición de su viaje de incentivo y convenciones, con un recorrido por Berlín, Praga, Viena y Budapest orientado a fortalecer el conocimiento de producto de las agencias de viajes.
Tower Travel llevó adelante una nueva edición de su viaje de incentivo y convenciones, Tower Experience 16, convocando a 50 agencias de viajes de todo el país a vivir un recorrido por las Capitales Imperiales de Europa. La experiencia se desarrolló del 6 al 17 de marzo y tuvo como objetivo principal brindar a los agentes una comprensión real y aplicable del producto, no solo desde el destino en sí, sino también desde su construcción. Los participantes pudieron vivir de primera mano cómo se arma un itinerario, cómo se recorren las ciudades, cuáles son sus zonas clave, qué recomendar, cómo se comportan los precios y qué experiencias resultan verdaderamente imperdibles.
El itinerario incluyó una primera etapa en Berlín, con actividades que combinaron historia y exploración urbana, incluyendo la visita a Sachsenhausen. El recorrido continuó hacia Praga, con una parada en Dresde, y luego siguió hacia Viena, para finalizar en Budapest, donde el grupo pudo experimentar la ciudad tanto desde su dinámica urbana como desde un crucero por el Danubio.
A lo largo del recorrido, cada destino aportó una dimensión distinta del producto. Berlín permitió entender el peso de la historia contemporánea europea y cómo convive con una escena cultural moderna. Praga se destacó por su estructura compacta y su identidad medieval, ideal para recorridos a pie y experiencias nocturnas. Viena ofreció una mirada más clásica, vinculada a la música, el arte y la elegancia imperial, mientras que Budapest combinó monumentalidad arquitectónica con una vida social vibrante.
Las paradas intermedias, como Dresde, Český Krumlov y Bratislava, reforzaron uno de los ejes centrales del viaje: mostrar cómo un itinerario puede enriquecerse a través de escalas estratégicas, transformando traslados en experiencias y aportando valor real al diseño del producto.
Uno de los diferenciales del viaje fue el uso de Tower Go, un sistema propio de exploración basado en desafíos y audioguías que propone recorrer las ciudades de forma activa. Esta dinámica permitió a los agentes entender cómo trasladar ese tipo de valor agregado a sus propios pasajeros, incorporando nuevas herramientas para el diseño de viajes.
El desarrollo del Tower Experience 16 contó con el acompañamiento de aliados estratégicos. Intermac Assistance brindó cobertura médica a todo el grupo, cumpliendo con los requisitos necesarios para el ingreso a Europa y aportando un respaldo clave durante todo el viaje. Civitatis acompañó la experiencia reforzando el uso de su plataforma como herramienta accesible para la contratación de excursiones e ingresos oficiales, incluyendo el acceso al Museo de Historia del Arte como parte del recorrido.


La operación fue realizada junto al mayorista español Producto Propio, partner con el que se diseñó integralmente el recorrido y la selección de hoteles en ubicaciones estratégicas. En Viena, el grupo fue recibido con una cena de bienvenida organizada por Sato en el tradicional restaurante Marchfelderhof, una propuesta que combinó gastronomía local con una puesta en escena característica de la cultura austríaca.
Más allá del recorrido, el Tower Experience reafirma su valor como espacio de cercanía entre la compañía y su red de agencias. Durante el viaje, se generaron instancias de intercambio directo con los socios Gustavo Erhart del Campo e Ignacio Erhart del Campo, fortaleciendo vínculos, promoviendo el diálogo y acompañando el crecimiento conjunto.
Entre los aspectos más valorados por los participantes apareció la posibilidad de entender cómo se vende realmente un destino, no desde la teoría, sino desde la vivencia; al recorrer barrios, identificar ubicaciones clave, dimensionar distancias, evaluar servicios y detectar qué experiencias generan mayor impacto en el pasajero. También se destacó el formato del viaje, que combinó momentos estructurados con tiempos de exploración libre, permitiendo que cada agente construyera su propia lectura del destino.
En esa línea, varios participantes coincidieron en que la experiencia no solo aporta conocimiento, sino también seguridad a la hora de vender: haber vivido el producto permite recomendar con mayor criterio, personalizar propuestas y generar contenido propio que potencia la comercialización.
