Al final no fue tan mala…
En contra de los pronósticos previos, el fin de semana largo de Semana Santa 2026 mostró un fuerte dinamismo turístico en los principales centros turísticos de la Argentina. Se informaron altos niveles de ocupación y un intenso flujo vehicular. El resultado deja auspiciar buenas perspectivas para el sector.
De acuerdo con datos del Observatorio Argentino de Turismo, la Cámara Argentina de Turismo, CAME y organismos oficiales, el movimiento comenzó con intensidad desde el Jueves Santo, cuando se registraron más de 2.300 vehículos por hora circulando desde Buenos Aires hacia la Costa Atlántica por la Autovía 2, una cifra superior a la del mismo período de 2025. Este comportamiento confirma una tendencia sostenida de viajes de proximidad y escapadas cortas.
“Este fin de semana XXL será sin duda de vital importancia en términos turísticos. Ya estamos notando un buen movimiento en distintos puntos del país y como decimos siempre si al turismo le va bien, al país le va bien, porque nuestro sector tiene un impacto directo en las economías regionales y en la generación de empleo” afirmó Laura Teruel presidente de la Cámara Argentina de Turismo. “Luego de este, nos quedan por delante 9 fines de semanas largos y cada uno de ellos es para nosotros, desde la Cámara Argentina de Turismo, una verdadera oportunidad para fortalecer a miles de pequeñas y medianas empresas que forman parte de la cadena de valor del turismo en la Argentina. No solo se trata de dinamizar el consumo, sino también promover inversiones y crecimiento federal. El turismo tiene la capacidad única de transformar realidades y de conectar a las personas por eso, cada fin de semana largo, es también una oportunidad para seguir consolidando al turismo como uno de los motores estratégicos de la economía argentina”.
Alta ocupación en los principales destinos
Las reservas se mantuvieron en niveles elevados en todo el país, especialmente el fin de semana, con varios destinos cerca de su capacidad máxima. En la provincia de Buenos Aires, Tandil lideró la demanda con niveles cercanos al 90 %, mientras que localidades de la Costa Atlántica como Pinamar, Cariló y Mar de las Pampas arrojaron buenas expectativas.
En la Patagonia, Bariloche se consolidó nuevamente como uno de los destinos más elegidos, con reservas superiores al 80 % y un importante flujo aéreo durante todo el fin de semana largo. También se destacaron Ushuaia y destinos de Neuquén, con proyecciones por encima del 70 %.
El Litoral presentó una dinámica similar, con Puerto Iguazú superando el 75 % de reservas; mientras que los Esteros del Iberá alcanzó niveles cercanos al 90 %. En Cuyo, Mendoza registró más del 70 % de ocupación promedio, con picos de hasta 85 % en destinos como San Rafael y Potrerillos.
En el NOA, la actividad turística también fue intensa, según los relevamientos comunicados por el OAT. La Quebrada de Humahuaca en Jujuy alcanzó alrededor del 85 %, mientras que Catamarca, Salta y Santiago del Estero muestran niveles cercanos al 80 %, con destinos como Termas de Río Hondo entre los más demandados.
Diversidad de destinos y turismo federal
El movimiento no se concentró únicamente en los destinos tradicionales. Las fuentes coincidieron en registrar una amplia dispersión geográfica de la demanda, con presencia de turistas en prácticamente todas las provincias.
Entre los destinos más buscados figuraron la Ciudad de Buenos Aires, Mar del Plata, Bariloche, Villa Carlos Paz y Puerto Iguazú, mientras que otros puntos emergentes como Tafí del Valle, Calingasta, Merlo o los Valles Calchaquíes también mostraron buen desempeño.
En este contexto, el transporte terrestre jugó un rol clave. La Cámara Empresaria de Larga Distancia informó una alta ocupación en los servicios de ómnibus, con entre 800 y 850 frecuencias diarias desde la Terminal porteña de Retiro hacia los principales corredores turísticos.
Desde la Cámara Argentina de Turismo destacan la relevancia de este fin de semana como dinamizador de las economías regionales. El buen nivel de reservas y la demanda sostenida también reflejan una tendencia consolidada. Las decisiones de viaje se concretan cada vez más cerca de la fecha, lo que podría elevar la ocupación final entre un 5 % y un 8 % por encima de los niveles actuales.
