A semanas del Mundial, la industria hotelera de EE.UU. enfrenta una crisis laboral
La industria hotelera de Estados Unidos atraviesa una sostenida escasez de mano de obra que afecta su capacidad operativa. El tema preocupa ante la inminente llegada de millones de turistas durante el periodo del campeonato de la FIFA.
Durante 2025, alrededor del 65 % de los hoteles reportaron dificultades para cubrir puestos, con déficits particularmente marcados en áreas clave como limpieza, mantenimiento y cocina. Estas posiciones, consideradas esenciales para el funcionamiento cotidiano de los establecimientos, presentan mayores niveles de rotación y menor interés por parte de trabajadores locales.
Uno de los factores centrales señalados por distintos informes es el freno a la inmigración. Entre enero y agosto de 2025, la cantidad de trabajadores nacidos en el extranjero se redujo en más de un millón de personas, lo que impactó de manera directa en sectores intensivos en mano de obra como la hotelería y el turismo.
La falta de personal no solo afecta la contratación, sino también la disponibilidad de servicios. Estudios del sector estiman que, sin la participación de trabajadores inmigrantes, más de un millón de habitaciones hoteleras habrían quedado fuera de operación en 2024 debido a la imposibilidad de sostener niveles adecuados de servicio. Datos sindicales indican que cerca de 98.000 empleos en hotelería desaparecieron entre diciembre de 2024 y diciembre de 2025, en parte vinculados a este contexto.
A este escenario se suma el impacto de políticas migratorias más estrictas y el aumento de controles, que generaron un clima de incertidumbre entre trabajadores migrantes. En algunos casos, el temor a operativos de deportación derivó en ausencias laborales o en la salida del mercado de trabajo, profundizando los faltantes en destinos turísticos y zonas agrícolas.
Las empresas del sector implementaron diversas estrategias para revertir la situación, como aumentos salariales, mejoras en beneficios y campañas de reclutamiento orientadas a trabajadores locales. Sin embargo, estas medidas no lograron compensar la falta de personal, especialmente en tareas que requieren esfuerzo físico y presentan condiciones laborales exigentes.
En paralelo, organizaciones del sector impulsaron propuestas para flexibilizar el acceso de trabajadores extranjeros al mercado laboral. Entre ellas, se plantearon iniciativas para facilitar permisos de trabajo o establecer mecanismos temporales que permitan cubrir los puestos vacantes en actividades críticas.
El impacto también se refleja a nivel regional. En destinos turísticos y grandes centros urbanos se registraron recortes en servicios y limitaciones en la capacidad de atención, mientras que algunos trabajadores sindicalizados optaron por no reincorporarse ante el temor de controles migratorios.
