La IATA advierte que el abastecimiento energético tardará en normalizarse
La Asociación Internacional de Transporte Aéreo mostró su preocupación para volver a la normalización del suministro de queroseno para la industria aérea. Podría demorar varios meses, incluso en un escenario de reapertura indefinida del estrecho de Ormuz.
La estimación fue planteada por el director general del organismo, Willie Walsh, quien señaló que los cortes en la cadena de suministro generados por el conflicto en Medio Oriente continúan afectando la capacidad de refinación, un componente clave en la cadena global de abastecimiento de combustibles. Según explicó, la combinación de bombardeos, tensiones geopolíticas y restricciones logísticas provocó una desorganización en el transporte aéreo que no se resolverá en el corto plazo. En ese contexto, advirtió que recuperar los niveles habituales de suministro requerirá tiempo, más allá de eventuales avances diplomáticos.
Willie Walsh realizó estas declaraciones tras el anuncio de una tregua temporal entre Estados Unidos e Irán, que incluye la reapertura del estrecho de Ormuz, por donde circula aproximadamente el 20 % del petróleo mundial. Si bien esta medida generó una caída significativa e inmediata en los precios del crudo (con descensos superiores al 15 %), desde la IATA consideran que el impacto positivo no será inmediato en toda la cadena. En paralelo, el ejecutivo sostuvo que la industria aérea tiene capacidad para sostener su rentabilidad incluso en contextos de precios elevados del petróleo, aunque reconoció que el principal desafío reside en la adaptación a aumentos bruscos en el corto plazo. En ese sentido, anticipó que una de las respuestas más inmediatas del sector será trasladar parte de esos mayores costos a las tarifas aéreas, lo que podría impactar en el precio de los pasajes.
El conflicto afectó especialmente a las aerolíneas del Golfo, que operan modelos de conexión de largo alcance a través de hubs como Dubái, Abu Dhabi y Doha. La reducción abrupta de capacidad en la región generó efectos inmediatos en la conectividad global. No obstante, desde la IATA consideran que se trata de una situación transitoria y que estos centros de conexión podrían recuperarse con relativa rapidez una vez estabilizado el escenario.
