El turismo tiene muy bajo impacto en el PIB

Según un informe reciente de la Fundación Fundar, el sector representa sólo el 1,7 % del Producto Bruto Interno, colocándolo en el puesto 110 de 125 naciones analizadas. Al mismo tiempo, el turismo alcanza el 5,5 % de la población ocupada. 

En términos de impacto directo del consumo turístico, la Argentina tiene una economía que no depende tanto del sector como otras, como Croacia, Portugal o México, donde el turismo supera el 8 % del PBI. Está más bien alineada con Canadá, Colombia o Australia, que también presentan una incidencia baja del turismo en sus economías. En el otro extremo del espectro, encontramos pequeñas naciones insulares como Aruba o las Islas Vírgenes, que son totalmente dependientes del turismo, ya que representa entre una cuarta o quinta parte de su PIB. 

El informe, que fue muy debatido en los últimos días, señala que, al considerar el valor agregado de todas las actividades vinculadas al turismo, la participación en el PBI asciende al 4,4 %. Aunque este indicador es más amplio y abarca todas las actividades turísticas (incluyendo las no directamente relacionadas con el consumo de turistas), para las comparaciones internacionales se utiliza principalmente el indicador de PBI turístico directo, que refleja de manera más precisa el impacto económico específico del sector.

Más que su peso dentro de la economía, el problema del turismo en el país actualmente es el déficit recurrente en la balanza de pagos. El gasto de los argentinos en viajes al exterior supera de manera constante el dinero que los turistas extranjeros dejan en el país. Según el informe, entre 2016 y 2024, el déficit promedio anual fue de aproximadamente US$ 3.000 millones, lo que representa el 0,54 % del PBI. El pico más alto de este déficit se registró en 2017, cuando alcanzó casi US$ 6.000 millones. El fenómeno del déficit está relacionado con varios factores, entre ellos los ciclos macroeconómicos y la apreciación del peso argentino frente al dólar, lo que hace que los viajes al exterior se incrementen. Al mismo tiempo, la Argentina se percibe como un destino caro y no tiene tanta variedad en cuanto a infraestructuras como otros que son muy populares para el público nacional (Florida, islas del Caribe, etc). La Argentina ocupa el puesto 150 de 186 países en el ranking mundial de saldo turístico, reflejando la magnitud de su desequilibrio económico en este sector.

Más o menos dependencia del turismo

Más allá de los destinos pequeños y especializados, como las islas del Caribe o las Maldivas, que dependen totalmente del turismo para su sustento, algunos países “mayores” alcanzan una participación más importante. Es el caso de Croacia (11,8 %), Vietnam (9,2 %), Portugal (9,1 %) y Uruguay (8,9 %). Al mismo tiempo, estas cifras se pueden leer en algunos casos como el resultado de economías menos diversificadas, con niveles de producción bajos. Desde un punto de vista económico, el hecho de que el turismo en Argentina representa sólo el 1,7 % del PBI no debe interpretarse necesariamente como una debilidad. Este bajo impacto refleja la diversificación económica de nuestro país. Al mismo tiempo, el sector sigue siendo relevante en otros indicadores clave de la economía argentina. El turismo representa el 5,5 % de las exportaciones totales del país (de cada US$ 100 que la Argentina recibe desde afuera, 5,5 corresponden a la venta de servicios turísticos a no residentes); y las actividades vinculadas a este sector emplean a aproximadamente 1,2 millones de personas, lo que equivale al 5,5 % de la población ocupada. Esto convierte al turismo en el sexto complejo exportador del país y en un motor importante para la creación de empleo.