¿La última para Flybondi?

La low-cost atraviesa una fuerte crisis operativa y crecen las versiones sobre un concurso de acreedores.

Flybondi atraviesa el momento más delicado de su corta historia, con una casi total reducción de su operación, decenas de vuelos cancelados y crecientes dudas sobre su situación financiera. Entre el 6 y el 10 de agosto se contabilizaron 66 cancelaciones. La sucesión de servicios suspendidos afectó a miles de pasajeros y volvió a colocar en primer plano la regularidad operativa de la compañía. En paralelo, en el ámbito aerocomercial circulan versiones cada vez más firmes sobre una eventual presentación de la empresa en concurso de acreedores. Hasta ayer por la tarde, sin embargo, la empresa no comunicó oficialmente que haya iniciado ese proceso, por lo que corresponde diferenciar esas versiones de los hechos ya confirmados. También hay que recordar que un concurso de acreedores no implica necesariamente el cese de operaciones. Se trata de un procedimiento judicial destinado a ordenar las deudas de una empresa y negociar condiciones con sus acreedores mientras puede continuar desarrollando su actividad.

La situación es sim embargo muy preocupante y se suma a antecedentes de incumplimientos que ya habían motivado intervenciones de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC). En enero de 2026, el organismo informó que había labrado nuevas actas de infracción a Flybondi por cancelaciones. La ANAC dispone además de un canal específico para pasajeros que hayan sufrido problemas vinculados con vuelos comerciales. Entre los casos alcanzados se incluyen cancelaciones y otros incumplimientos del contrato de transporte aéreo. Según la normativa vigente, ante determinadas cancelaciones el transportador debe ofrecer alternativas al pasajero, como la reubicación en otro vuelo disponible hacia el mismo destino. Flybondi, por su parte, mantiene habilitada en su web una sección específica para consultar el estado de los vuelos y gestionar situaciones vinculadas con demoras y cancelaciones.

Además del frente operativo, la compañía enfrenta reclamos vinculados con proveedores, ex empleados y pasajeros. Parte de esas obligaciones aparece en las versiones que alimentan la posibilidad de una reestructuración judicial de sus pasivos. En ese escenario, las próximas definiciones serán determinantes para conocer si Flybondi efectivamente avanza hacia un concurso de acreedores o si adopta otro mecanismo para ordenar su situación financiera.