La Argentina será una de las economías de mayor crecimiento en 2026 y 2027
Según proyecciones de organismos internacionales como el Banco Mundial, el FMI, la CEPAL y la OCDE, nuestro país se encuentra entre los que más crecerán en América Latina en los próximos dos años.
Pese al escenario complejo que se anticipa para América Latina en 2026 (marcado por tensiones en países como Venezuela, Cuba y Honduras, presiones fiscales, bajo consumo y estancamiento en productividad) la Argentina se destaca como una de las economías con mejores proyecciones de crecimiento, según un análisis de Bloomberg, basado en datos del Banco Mundial, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la OCDE.
Tras un 2024 de fuertes ajustes, el país logró emprender el camino de la recuperación en 2025, con un crecimiento estimado del 4,6 % según el Banco Mundial. Se mantendría un nivel similar de expansión en 2026 (4 %), consolidando una trayectoria positiva que lo coloca entre los países más dinámicos de la región, junto a Guyana, el nuevo tigre sudamericano. Para 2027, la OCDE proyecta que el PBI argentino repuntará nuevamente, con un crecimiento de 3,9 %.
La Argentina solo estará superada por Guyana, que lidera el continente con tasas de crecimiento excepcionales gracias a su boom petrolero. Se ubicará delante de economías pujantes como las de Paraguay, Panamá, Guatemala y la República Dominicana.
La analista de mercados Paula Chaves, citada por Bloomberg, advierte que el buen desempeño proyectado para la Argentina está “condicionado estrictamente a su credibilidad económica y a su disciplina fiscal”, elementos clave en un contexto regional donde el acceso al financiamiento es limitado y la presión social es elevada. En este sentido, la estabilización macroeconómica que el país haya logrado este año será determinante para sostener la recuperación. Los organismos multilaterales señalan que la Argentina podría beneficiarse también del contexto global, con alta demanda de minerales estratégicos, un renovado ciclo de valorización de las commodities y oportunidades vinculadas a la transición energética.
En contraste, la mayoría de las grandes economías de la región enfrentarán un crecimiento más débil. El Banco Mundial estima que América Latina y el Caribe crecerán en promedio un 2,5% en 2026, con una recuperación lenta y fragmentada. Brasil, por ejemplo, tendría un avance del 1,7%, mientras que México apenas alcanzaría un 1,2%. Entre los factores que limitan el crecimiento regional se encuentran la baja productividad, la inflación persistente en algunos sectores como los servicios y el transporte, y la falta de inversiones en infraestructura digital. A ello se suma la incertidumbre política en algunos mercados y los desafíos de gobernanza, como el control del déficit y la lucha contra la corrupción.
Expertos ven en 2026 el inicio de un nuevo macrociclo global que combina valorización de commodities, recuperación de mercados emergentes y avances tecnológicos, en especial de la inteligencia artificial. En este contexto, la Argentina podría aprovechar su potencial en sectores como energía, agroindustria y tecnología, siempre que logre sostener reformas estructurales y fortalecer su marco institucional.