Por primera vez se superó la meta de los 100 millones de turistas
Francia recibió a 102 millones de visitantes internacionales en 2025. Ratificó su posición como primer destino turístico mundial en volumen de visitantes. Sin embargo, el país aún no logra alcanzar a su mayor rival, España, en cuanto a facturación turística. El histórico logro pone entonces en debate la rentabilidad del modelo y la necesidad de avanzar en una estrategia de mayor valor agregado.
El aumento interanual del turismo internacional en Francia fue del 3 % entre 2024 y 2025. Y sube al 13 % si se toma como base el año 2019, previo a la pandemia. El total de pernoctaciones alcanzó 743 millones (+2 %), mientras que en alojamientos comerciales el crecimiento fue más marcado, con un alza del 7,5 %. Los mercados europeos continúan siendo el principal sostén del flujo turístico hacia Francia. Italia, España, Bélgica y los Países Bajos mostraron avances significativos; mientras que Alemania se destacó con una suba del 9 % en pernoctaciones. Desde América del Norte, el crecimiento fue particularmente dinámico: las estadías de viajeros estadounidenses aumentaron 17 % en hotelería. En Asia, la recuperación continúa de manera gradual, con Japón mostrando una reactivación más rápida que China. Desde América latina, se notó el rápido y dinámico regreso de los argentinos.
Los ingresos turísticos internacionales alcanzaron 77.500 millones de euros en 2025, un incremento del 9 % interanual. El gasto promedio por visitante extranjero subió 7 %, situándose en 760 euros por estadía. Aun así, Francia sigue por detrás de España en términos de facturación: el país ibérico (segundo destino mundial, con casi 97 millones de viajeros no residentes) registró 105.000 millones de euros en ingresos turísticos en 2025. La diferencia en volumen es reducida con apenas cinco millones de turistas, pero la brecha en ingresos permanece en torno al 36 %. En 2002, ambos países prácticamente empataban en cuanto al resultado financiero de su turismo internacional. La divergencia actual refleja un proceso de reposicionamiento español hacia un turismo de mayor gasto medio.
El turismo doméstico sigue siendo un pilar estructural. Los franceses realizaron 835 millones de pernoctaciones dentro de su país, aunque en 2025 se observó una caída del 5 % respecto del año anterior. En contraste, los viajes al exterior crecieron 4 %, especialmente hacia España y el sur de Europa.
Luego de la presentación de las cifras de 2025, París mantiene el objetivo de alcanzar 100.000 millones de euros en ingresos turísticos hacia 2030 y posicionar al país como referente mundial en turismo sustentable. Por primera vez, el balance turístico incorporó indicadores ambientales. Se informó que el sector representa el 11 % de las emisiones nacionales de gases de efecto invernadero, principalmente asociadas al transporte. En paralelo, continúa la tendencia hacia la subida de categoría de la oferta. Entre 2019 y 2025, la proporción de hoteles 4 y 5 estrellas creció 22 %, mientras que los campings incrementaron en 30 % sus parcelas 5 estrellas. Esta evolución hacia el segmento premium convive con una preocupación social: cuatro de cada diez franceses no salen de vacaciones, según datos oficiales.
