El hotel tiene que ser sustentable
La sustentabilidad hotelera ya no pasa solo por ahorrar agua o separar residuos: el desafío es gestionar el impacto ambiental, social y cultural de cada destino.
Al entrar a la habitación del hotel, el clásico cartelito que invita a reutilizar las toallas para ahorrar agua y energía espera al huésped. Durante años, esa imagen se convirtió en uno de los símbolos más visibles de la sustentabilidad hotelera. Pero, ¿alcanza con eso?
Para Hoteles Más Verdes, la respuesta es clara: no.
“El famoso cartelito de las toallas no alcanza. Cuando hablamos de gestión sustentable hablamos de la gestión completa del hotel”, explica Daniela Finocchiaro, referente del programa impulsado por la Asociación de Hoteles de Turismo de la República Argentina.
La sustentabilidad en la hotelería ya no pasa solamente por reducir el consumo de agua o separar residuos. Hoy el desafío es mucho más amplio: cuidar el entorno donde opera el hotel, trabajar junto a las comunidades locales y generar experiencias que tengan un impacto positivo en el destino.
“Entendemos que el turismo puede tener impactos tanto negativos como positivos. Nosotros trabajamos para que esos impactos sean positivos desde una mirada de la sustentabilidad, no solo ambiental, sino también cultural, social y económica”, sostiene Finocchiaro.
Cuando los atractivos del destino se deterioran, el turismo pierde valor. Por eso, desde Hoteles Más Verdes buscan que la hotelería funcione como un actor que ayude a conservar y fortalecer los lugares donde desarrolla su actividad.
“Lo que atrae es el atractivo turístico y hay que cuidarlo. El objetivo final es mejorar la calidad de vida de los habitantes locales, de los colaboradores que trabajan en los hoteles y del resto de los actores turísticos”, agrega.
“Muchas veces se piensa que un hotel sustentable es solamente un hotel en la selva construido con materiales ecológicos. Pero cualquier alojamiento turístico debería ser sustentable: en la selva, en la ciudad, en un entorno rural o urbano”, explica. “Un hotel en Buenos Aires debe ser sustentable, así como uno en la Quebrada de Humahuaca, en Mendoza o en Ushuaia”.
En ese camino, la sustentabilidad aparece como una construcción permanente más que como una meta definitiva: “Ser sustentable es algo que se construye día a día. Nosotros celebramos a quienes eligen trabajarlo con nosotros”, afirma.
Para lograrlo, el estándar de Hoteles Más Verdes incluye criterios vinculados a gestión ambiental, conservación del patrimonio natural y cultural, recurso humano, seguridad, higiene, calidad y mejora continua.
Detrás del cartelito del baño, la sustentabilidad real empieza mucho antes: en cómo opera el hotel, cómo se relaciona con el destino y cómo invita al huésped a formar parte de ese cuidado.