Israel vuelve a crecer como destino receptivo
Los ingresos turísticos de ese país alcanzaron US$ 718 millones entre enero y marzo, un 15 % más que un año antes. El resultado mejora con fuerza frente a 2024, aunque todavía permanece lejos de los niveles previos a la crisis.
El turismo de Israel comenzó el 2026 con señales de recuperación. Durante el primer trimestre, los ingresos provenientes de visitantes internacionales alcanzaron US$ 718 millones, frente a US$ 625 millones en igual período de 2025, lo que representa un crecimiento cercano al 15 %. El avance es todavía más marcado respecto de 2024, cuando se habían registrado US$ 473 millones. Sin embargo, la comparación con 2023 muestra que el proceso continúa incompleto. En el primer trimestre de aquel año, antes del fuerte deterioro provocado por el conflicto regional, los ingresos turísticos habían llegado a aproximadamente US$ 1.331 millones, casi el doble del nivel actual.
Si se considera el conjunto de la actividad vinculada con viajes de no residentes y trabajadores extranjeros, los ingresos alcanzaron US$ 731 millones en el primer trimestre de 2026, un 15,3 % más que un año antes y más de 50 % por encima de 2024. La recuperación también empieza a reflejarse en la aviación. Las aerolíneas israelíes obtuvieron alrededor de US$ 70 millones de ingresos procedentes de viajeros internacionales en el trimestre, frente a US$ 69 millones en 2025 y US$ 45 millones en 2024.
El Ministerio de Turismo de Israel había cerrado 2025 con alrededor de 1,3 millones de llegadas y mantiene para 2026 una estrategia orientada a reconstruir el flujo internacional. Entre las medidas figura un programa de rehabilitación del sector que contempla 175 millones de shekels para restaurar y modernizar establecimientos turísticos, además de recursos destinados a estimular el turismo interno.
La mejora se produce, de todos modos, en un escenario todavía condicionado por la situación geopolítica. ONU Turismo informó que el turismo internacional mundial creció 2 % durante el primer trimestre de 2026 pese a las disrupciones registradas en Medio Oriente, mientras el Banco de Israel continúa incorporando la incertidumbre regional como un factor relevante en sus proyecciones económicas. Los datos muestran así una recuperación significativa frente a los niveles deprimidos de 2024 y 2025, pero también dejan claro que Israel todavía tiene un camino importante por recorrer para volver a los volúmenes turísticos anteriores a la crisis.