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Cómo operarán las aerolíneas durante las obras en Ezeiza

Entre el 25 de octubre y el 11 de noviembre de 2026, el principal aeropuerto internacional de la Argentina funcionará con una pista cuya longitud operativa se reducirá de 3.300 a 1.850 metros. Ezeiza no cerrará, pero habrá suspensiones, escalas técnicas, cambios de aeronave y modificaciones de capacidad en vuelos internacionales.

El Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini atravesará entre el 25 de octubre y el 11 de noviembre de 2026 un período de restricciones operativas debido a obras de rehabilitación de pistas. El aeropuerto continuará funcionando, pero una de sus pistas quedará fuera de servicio y la otra operará temporalmente con una longitud disponible de aproximadamente 1.850 metros, frente a los 3.300 metros habituales. La intervención forma parte de un programa de modernización aeroportuaria superior a US$ 100 millones y afectará especialmente a los vuelos de largo radio, ya que los aviones de fuselaje ancho necesitan mayor distancia de pista para despegar con el combustible y la carga requeridos para trayectos intercontinentales.

El escenario ya llevó a las aerolíneas a definir diferentes estrategias. Según el esquema disponible, 16 compañías mantendrán operaciones en Ezeiza, aunque varias deberán introducir cambios, mientras que 14 suspenderán temporalmente sus vuelos durante el período de obras.

La principal dificultad está relacionada con el peso que pueden transportar los aviones al momento del despegue. Cuanto mayor sea la distancia del vuelo, mayor cantidad de combustible necesita la aeronave y, por lo tanto, mayor longitud de pista requiere para despegar en condiciones operativas determinadas. La restricción impactará especialmente sobre aeronaves como los Boeing 777 y 787 y los Airbus A330 y A350, utilizadas habitualmente en rutas intercontinentales. Frente a esta situación, las compañías tienen distintas alternativas: reducir capacidad, utilizar otro modelo de avión, incorporar una escala técnica para reabastecer combustible o suspender temporalmente una ruta. Por eso, la situación no será uniforme para todas las compañías ni para todos los destinos.

Las aerolíneas que mantendrán sus vuelos

Entre las compañías que continuarán operando se encuentra Aerolíneas Argentinas, que mantendrá prácticamente toda su programación internacional. Los vuelos a Miami, Cancún, Punta Cana y Aruba continuarán, mientras que los servicios desde Buenos Aires hacia Madrid y Roma incorporarán una escala técnica en Río de Janeiro para cargar combustible. También podrían producirse ajustes de horarios.

Iberia mantendrá la conexión Madrid-Buenos Aires. Los vuelos hacia Argentina continuarán siendo directos, mientras que los regresos desde Ezeiza realizarán una escala técnica en Montevideo. La compañía también ajustará equipos y capacidad.

Air Europa mantendrá la ruta Buenos Aires-Madrid, con escala técnica en Montevideo en los vuelos que parten desde Ezeiza y con utilización de Boeing 787-8 en algunas operaciones en lugar del 787-9 habitual.

También continuarán operando Level, entre Buenos Aires y Barcelona, y Plus Ultra, entre Buenos Aires y Madrid. En ambos casos habrá escalas técnicas en Montevideo para los vuelos que despeguen desde Ezeiza.

ITA Airways mantendrá la ruta Buenos Aires-Roma, aunque con menor capacidad en el tramo hacia Argentina y una escala técnica en Río de Janeiro para los vuelos que parten de Ezeiza.

En el segmento regional, Copa Airlines continuará conectando Buenos Aires con Panamá, aunque algunas salidas realizarán escalas técnicas en Rosario o Córdoba. La medida permitirá mantener el vínculo con el Hub de las Américas.

También tienen previsto mantener operaciones GOL, Sky Airline, Avianca, JetSMART, Boliviana de Aviación, Andes y Arajet, entre otras compañías. Las aeronaves de fuselaje angosto que utilizan buena parte de estas aerolíneas presentan menos restricciones frente a la reducción temporal de la pista.

Un caso de particular interés para la conectividad regional es Avianca, ya que Bogotá continuará funcionando como uno de los hubs disponibles para conectar Buenos Aires con otros mercados internacionales.

Las compañías que suspenderán operaciones

Las mayores modificaciones se concentrarán en las aerolíneas que operan vuelos intercontinentales con aeronaves de gran porte.

American Airlines suspenderá toda su operación hacia Ezeiza durante el período crítico. Los pasajeros deberán recurrir a las alternativas de reprogramación, protección o devolución que establezca la compañía.

Delta Air Lines suspenderá sus vuelos hacia Buenos Aires y utilizará principalmente conexiones a través de la alianza con LATAM. United Airlines también suspenderá temporalmente sus vuelos a Ezeiza.

En el caso de Air Canada, la compañía dejará temporalmente de operar hacia Buenos Aires y ofrecerá alternativas de conexión regional.

Aeroméxico suspenderá durante esas semanas la ruta Ciudad de México-Buenos Aires.

Las europeas Air France y KLM suspenderán sus conexiones directas con Buenos Aires y ofrecerán alternativas a través de Brasil y compañías asociadas. Lufthansa también dejará temporalmente de operar hacia Ezeiza, mientras que Swiss suspenderá sus vuelos desde Zúrich.

British Airways tampoco llegará a Buenos Aires durante el período de restricciones. La compañía ofrecerá alternativas mediante vuelos de socios y conexiones regionales.

El impacto también alcanzará conexiones de Medio Oriente, Asia y África. Emirates mantendrá su operación entre Dubái y Río de Janeiro, pero suspenderá temporalmente el tramo hacia Buenos Aires. Turkish Airlines tampoco llegará a Ezeiza durante las obras.

En tanto, Ethiopian Airlines suspenderá el tramo São Paulo-Buenos Aires y China Eastern cancelará temporalmente sus frecuencias entre Auckland y Buenos Aires, dentro de su conexión con Shanghái.

Los hubs regionales ganarán protagonismo

Aunque las obras modificarán buena parte de la conectividad directa de Buenos Aires, Argentina no quedará aislada durante esas semanas. Los aeropuertos de São Paulo, Río de Janeiro, Santiago de Chile, Lima y Panamá, y también Bogotá, tendrán un papel relevante como puntos de conexión para pasajeros que deban reconstruir sus itinerarios internacionales. Esto significa que algunos pasajeros podrán mantener sus viajes mediante conexiones, aunque con mayores tiempos de traslado y, en determinados casos, con cambios de avión o escalas adicionales.

Para el mercado latinoamericano, esta situación también puede generar modificaciones en los itinerarios hacia la Argentina. Los pasajeros que viajen desde Colombia, por ejemplo, podrán encontrar alternativas a través de Bogotá y otros hubs regionales, dependiendo de la compañía y del destino final.

El impacto de las obras no se limita a los pasajeros que ya tienen un boleto emitido. El sector turístico argentino también sigue con atención el efecto que las restricciones puedan tener sobre el turismo receptivo. Las primeras estimaciones difundidas por el sector llegaron a señalar que cerca de 100.000 asientos podían verse comprometidos entre suspensiones, reducción de frecuencias y menor capacidad. Se trata de una estimación inicial que fue modificándose a medida que las aerolíneas definieron sus planes operativos.

El calendario es otro de los factores de preocupación: las restricciones coinciden con meses relevantes para el turismo internacional de larga distancia y con actividades como congresos, incentivos, eventos y el comienzo de la temporada de cruceros. Además, el sector empresario advierte sobre un posible efecto reputacional. Para un visitante internacional que todavía está definiendo su viaje, una ruta directa que temporalmente desaparece o un itinerario que incorpora una escala adicional puede convertirse en un factor a considerar al momento de elegir destino.

Qué deberían hacer los pasajeros

Quienes tengan previsto viajar desde o hacia Ezeiza entre el 25 de octubre y el 11 de noviembre deberían revisar su reserva y las comunicaciones de la aerolínea antes del viaje, incluso si inicialmente el vuelo figura como confirmado. Las modificaciones pueden incluir cambios de horario, aeronave, capacidad, escalas técnicas o duración total del viaje. En algunos casos también puede modificarse el aeropuerto de conexión. Para las agencias de viajes, el escenario requiere una revisión especial de las reservas correspondientes a esas fechas, incluyendo las conexiones posteriores. Una escala técnica agregada a un vuelo puede modificar el horario de llegada y afectar otros tramos incluidos en el mismo itinerario.

Cada aerolínea cuenta con sus propias políticas de reprogramación, protección o devolución, por lo que las condiciones dependerán del boleto, la fecha de emisión, la tarifa y el itinerario. Las obras, en definitiva, no implicarán el cierre de Ezeiza, pero sí modificarán durante 17 días el mapa de conectividad internacional de Buenos Aires. El desafío para las aerolíneas y el sector turístico será mantener la mayor cantidad posible de conexiones mediante escalas, cambios de aeronave y alternativas regionales mientras avanzan los trabajos de infraestructura.

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