Resiliencia ante crisis y crecimiento sostenido en 2026
El Consejo Mundial de Viajes y Turismo prevé que la actividad crecerá 3,2 % este año, por encima del 2,4 % estimado para la economía global, y sostendrá 376 millones de empleos en todo el mundo. Destaca además la resiliencia estructural del sector tras cuatro décadas de crisis.
El turismo mundial continuará creciendo en 2026 a un ritmo superior al de la economía global, aun en un escenario marcado por incertidumbre geopolítica, presión sobre los costos y cambios en los hábitos de los viajeros. Así lo indican los últimos informes del World Travel & Tourism Council (WTTC), que combinan proyecciones económicas para el sector con un análisis de su capacidad de recuperación después de grandes crisis.
Según la nueva investigación de impacto económico del WTTC, elaborada junto a Oxford Economics y con Chase Travel como socio principal de investigación, el sector de viajes y turismo aportará US$ 12 billones a la economía mundial en 2026, equivalente al 9,9 % del PIB global. El organismo prevé además que la actividad crecerá 3,2 % durante el año, por encima del 2,4 % estimado para el conjunto de la economía mundial.
El empleo también se mantendrá como uno de los grandes indicadores de peso del sector. WTTC proyecta que viajes y turismo sostendrán 376 millones de puestos de trabajo en 2026, es decir, aproximadamente uno de cada nueve empleos a nivel global. Para la próxima década, la entidad estima que la industria generará cerca de 89 millones de nuevos puestos, alrededor de un tercio de todos los empleos que se crearían en la economía mundial en ese período.
El pronóstico de largo plazo también es favorable. De acuerdo con el WTTC, el PIB turístico global crecerá a una tasa media anual de 3,6 % durante los próximos diez años, una velocidad 1,5 veces superior a la expansión prevista para la economía mundial, estimada en 2,4 % anual. Para sostener ese ritmo, el organismo destaca la necesidad de invertir en infraestructura inteligente, innovación digital, gestión sustentable de destinos, desarrollo de habilidades y conectividad internacional.
En paralelo, el informe “Accelerating Travel & Tourism Recovery – Global Evidence from Four Decades of Crises” aporta una mirada complementaria: el turismo no solo crece, sino que históricamente logra recuperarse después de impactos severos. El estudio, desarrollado por WTTC junto con Chemonics International y la George Washington University Business School, analiza cuatro décadas de datos y 100 crisis relevantes, desde desastres naturales y emergencias sanitarias hasta terrorismo, conflictos políticos y shocks económicos.
La principal conclusión es que ningún destino analizado sufrió un colapso turístico permanente una vez finalizada la crisis, especialmente cuando existió liderazgo gubernamental, coordinación público-privada y respuestas rápidas. Para el WTTC, la recuperación no depende solamente de que vuelva la demanda, sino de la velocidad con que gobiernos, empresas e instituciones logran restablecer confianza, conectividad y condiciones operativas.
La pandemia de COVID-19 aparece como el ejemplo más contundente. El informe recuerda que los viajes internacionales cayeron 72 % en 2020, pero las llegadas internacionales volvieron a 1.470 millones en 2024, un nivel comparable al de 2019. Además, el gasto de visitantes internacionales alcanzó un récord de US$ 2,02 billones en 2025. Tras la crisis financiera global de 2008, el sector también recuperó su crecimiento en un período de dos años.
El reporte de resiliencia identifica cuatro pilares para acelerar la recuperación del turismo después de una crisis: restablecer la confianza de los viajeros, mantener la continuidad de las operaciones, asegurar una respuesta institucional rápida y promover la adaptación de largo plazo. También plantea cinco principios para gobiernos e inversores: invertir en momentos de caída, proteger a las pymes turísticas, preservar la conectividad aérea, evitar sobrerreacciones en políticas y mensajes, y usar las disrupciones como oportunidad para transformar y diversificar la oferta.
Europa aparece como una de las regiones donde el turismo seguirá ganando peso económico. Mientras el PIB europeo crecería apenas 1 % en 2026, WTTC estima que el PIB de viajes y turismo en la región avanzará 3,6 %, casi cuatro veces más. El gasto de visitantes internacionales en Europa crecería 7,1 %, muy por encima del promedio mundial proyectado de 3,7 %, en parte porque los viajeros tenderían a elegir destinos más cercanos en un contexto internacional incierto.
Dentro de Europa, el sur del continente continuará liderando el impulso. WTTC prevé que España crezca un 3,7 % en viajes y turismo durante 2026, mientras que Italia se ubicaría entre los grandes mercados europeos de mejor desempeño, con una expansión estimada de 3,8 %. España se destaca además como un caso de turismo de alto valor: en 2025 habría recibido 96,8 millones de visitantes internacionales y generado €115.100 millones en gasto turístico internacional, el mayor nivel de Europa y el tercero a escala global.
La tecnología es otro de los ejes del nuevo escenario. El WTTC subraya el papel creciente de la inteligencia artificial y de las herramientas digitales para mejorar la experiencia del viajero, aumentar la eficiencia operativa, fortalecer la capacitación laboral y facilitar la gestión de destinos. En esa línea, la entidad considera que la competitividad futura dependerá tanto de la promoción como de la capacidad de reducir fricciones en el viaje, desde visados y cruces fronterizos hasta conectividad y servicios digitales.
Para Gloria Guevara, presidenta y CEO del WTTC, el turismo sigue demostrando resiliencia y capacidad para sostener empleo, inversión y desarrollo comunitario incluso cuando la economía general se desacelera. La ejecutiva también remarcó que los destinos que reconocen el valor estratégico del sector y lo acompañan con inversión, conectividad y políticas de largo plazo están mejor posicionados para capturar la próxima etapa de crecimiento.