“La Argentina vuelve a estar en el radar de Estados Unidos por su crecimiento”
El presidente de Juan Toselli Intl Tours y del Comité Visit USA Argentina analizó el momento del mercado argentino hacia Estados Unidos.
Con una larga trayectoria como operador mayorista especializado en Estados Unidos, Juan Toselli, es actualmente el presidente del Comité Visit USA Argentina. Es con este doble rol que viajó nuevamente el mes pasado a los Estados Unidos para participar en el IPW 2026, el principal encuentro turístico del mercado receptivo estadounidense.
¿Qué lugar ocupa IPW dentro del trabajo comercial de un operador mayorista como el suyo, que tiene una fuerte participación en Estados Unidos?
Nosotros empezamos a participar en este evento en 1993. En aquel momento todavía se llamaba PowWow; después pasó a llamarse IPW. PowWow es una expresión de la cultura nativa que significa “the gathering of the tribes”, la reunión de las tribus. Me parece un nombre muy interesante para lo que representa este encuentro.
Con la excepción de una edición en Nashville, asistimos a todas. El formato se mantiene bastante parecido, aunque todos los años le hacen ajustes para que sea más productivo y menos cansador. Por ejemplo, los cortes de la mañana son muy útiles para recuperar citas o para relajarse un poco. Antes, si uno perdía una cita, prácticamente no tenía forma de recuperarla.
¿Sigue siendo importante viajar a este tipo de encuentros cuando hoy muchas gestiones pueden hacerse digitalmente?
Sí. Es cierto que muchas cosas hoy se pueden transmitir de manera electrónica, y eso hace que la necesidad de asistir a un evento de esta envergadura no sea la misma que antes. Pero nosotros seguimos creyendo en las relaciones personales.
En esta edición viajamos con cuatro delegados: yo, dos de mis hijos y nuestro gerente comercial, Andrés Baraldi. Eso nos permite cubrir más de 150 citas y reunirnos con prácticamente todos los expositores que necesitamos para tener herramientas de venta de Estados Unidos.
¿Qué valor tiene el evento para quienes comercializan el destino?
Es una especie de gran supermercado turístico. Vienen la mayoría de los destinos y proveedores de Estados Unidos. Nadie puede venderlo todo, porque cada operador tiene afinidad con determinados productos, pero el evento permite tomar contacto con una oferta muy amplia y detectar oportunidades.
También tengo algunas críticas constructivas. Creo que el sistema de citas podría ser más eficiente. En otros congresos, uno busca un proveedor y el sistema muestra las ventanas disponibles de ambas partes; si coinciden, la cita queda establecida. En IPW, en cambio, uno pide la cita y depende de cómo el sistema la asigne. A veces termina generando reuniones con empresas con las que no hay mucha posibilidad real de negocio.
¿Qué percepción encontró este año sobre la Argentina como mercado emisor?
Hace dos o tres años Argentina no estaba tan considerada porque los números no eran buenos. Ahora somos, de alguna manera, una vedette, porque es uno de los países que más creció en envío de turistas hacia Estados Unidos.
En todos lados donde fui y tenían cifras, mencionaban que Argentina había crecido a doble dígito. Para ellos eso es un “wow”, como dirían en básquet, un slam dunk. Haber crecido a doble dígito abre puertas y hace que los destinos vean potencial.
¿Cómo definiría al turista argentino que viaja a Estados Unidos?
El turista argentino tiene gustos muy definidos. Para mí, los parques de diversión son el gran llamador. Estoy convencido de que Orlando es el destino turístico más importante para nuestro mercado.
Miami es una de las principales puertas de entrada, pero Orlando es el corazón de la demanda familiar. Lo que más busca la familia argentina son los parques: Disney en primer lugar, Universal después, United Parks y otras atracciones complementarias.
Desde su rol como presidente del Comité Visit USA Argentina, ¿cómo ve el interés del trade argentino por Estados Unidos?
Muy fuerte. La delegación argentina fue numerosa este año en IPW, y eso prueba el gran interés que existe por visitar Estados Unidos. Algunos proveedores tenían dudas sobre si podía haber algún sentimiento antiamericano en nuestro país, pero yo les dije que no, que es todo lo contrario. En Argentina el sentimiento hacia Estados Unidos es muy favorable y la gente quiere viajar.
Tampoco recibí quejas sobre rechazos masivos de visas. Cuando se rechaza una visa suele haber algún motivo concreto. Además, algunos aumentos o medidas que se habían anunciado finalmente no se aplicaron.
¿Qué expectativas genera la posibilidad de que la Argentina vuelva al Visa Waiver?
Sería fabuloso. Nosotros no tenemos más información que la que circula públicamente, pero se volvió a hablar del tema para el año que viene. Recuerdo el período 1996-2002, cuando Argentina estaba dentro del Visa Waiver, y era una maravilla.
La venta era mucho más ágil. Me acuerdo de gente que venía un viernes a la mañana y decía: “Me quiero ir de vacaciones este fin de semana”. Y podíamos armar un crucero para salir esa misma noche o al día siguiente. Eran otros tiempos, pero muestra lo que significa eliminar una barrera de entrada.
¿Cuáles fueron los objetivos del Visit USA Argentina en esta edición de la feria?
Teníamos dos objetivos principales. El primero fue conseguir más partners para que se asocien al Visit USA. Queremos que el comité sea más fuerte y que no esté integrado solamente por turoperadores locales, sino también por destinos y actores de Estados Unidos. Eso facilita la comunicación entre los destinos, los operadores y el trade argentino.
El segundo objetivo fue medir el interés en participar en FIT dentro del pabellón de Estados Unidos, el US Pavilion. Encontramos bastante interés y creemos que lo vamos a poder concretar.
¿Hay posibilidades de sumar nuevos destinos al pabellón?
Hay que distinguir entre quienes manifiestan interés y quienes realmente tienen presupuesto. Algunos destinos están interesados, pero tienen cierres fiscales que les dificultan participar este año. En esos casos estamos viendo cómo ayudarlos para que puedan venir, aunque el pago se haga más adelante.
Si este año no logramos todos los objetivos, seguramente el año que viene sí. Ya plantamos las semillas para que los destinos miren más a la Argentina. Y Argentina les está respondiendo.
Usted mencionaba que Orlando es el destino número uno para los argentinos, pero no hay vuelo directo desde Buenos Aires. ¿Es una limitación importante?
Sería bueno tenerlo, pero sinceramente no me preocupa demasiado. No tenemos desde Visit USA la fuerza para lograr un vuelo directo; eso lo define el mercado y las aerolíneas si ven suficiente tráfico.
Para el argentino, llegar a Miami y manejar hasta Orlando no es un problema. Son casi 400 kilómetros y se hacen en menos de cuatro horas. El camino puede ser aburrido porque es muy llano, pero el auto nos da mucha libertad. Podemos parar, comprar algo, desviarnos, ir por la costa o hacer el recorrido de otra manera.
El argentino es muy del auto. Le da libertad y es fácil, seguro y relativamente económico. También está la opción del tren Brightline, con salidas frecuentes, buen servicio, asientos cómodos, aire acondicionado, bar e internet a bordo. Todavía no lo hice, pero quienes lo probaron dicen que es muy cómodo.
De todos modos, para muchos argentinos, manejar en Florida sigue siendo parte natural del viaje. No genera una molestia. Al contrario, permite armar recorridos propios y aprovechar mejor la estadía.
¿Cómo imagina el corto plazo para Estados Unidos en el mercado argentino?
Lo veo con mucho potencial. El crecimiento reciente ayudó a que los destinos vuelvan a mirar a la Argentina. Hay interés del viajero, hay productos muy consolidados y hay oportunidades para seguir ampliando la oferta.
Estados Unidos sigue teniendo una combinación muy potente para nuestro mercado: parques, compras, playas, cruceros, ciudades, rutas en auto y una infraestructura turística muy sólida. Si a eso se le suma una eventual mejora en las condiciones de ingreso, el crecimiento podría ser todavía mayor.