El valor turístico de Latam entra en una nueva etapa marcada por experiencias, rutas aéreas y monedas
El Travel Report 2026 del Mastercard Economics Institute señala que los destinos de América Latina y el Caribe compiten no solo por atraer visitantes, sino por entender cómo gastan, qué experiencias buscan y cómo se mueven por la región.
La economía turística de América Latina y el Caribe atraviesa una etapa de transformación en la que ya no alcanza con medir la cantidad de visitantes que llegan a un destino. El nuevo desafío pasa por entender cómo gastan los viajeros, qué experiencias priorizan, qué peso tiene el tipo de cambio en sus decisiones y cómo se reorganiza la conectividad aérea regional. Así lo plantea el Travel Report 2026 del Mastercard Economics Institute (MEI), que analiza tendencias de consumo turístico a partir de datos transaccionales propios y anonimizados de Mastercard. El informe señala que los destinos de la región compiten cada vez más por captar valor, y no solo volumen, en un contexto de viajeros más segmentados y comportamientos de gasto diferenciados según el país de origen.
“La economía del turismo en América Latina ya no se trata únicamente de cuántas personas llegan a un destino, sino de comprender las fuerzas que están definiendo hacia dónde viajan, de dónde provienen, cómo gastan y qué valoran”, señala Gustavo Arruda, economista jefe para América Latina y el Caribe del Mastercard Economics Institute.
Uno de los ejes centrales del reporte es la variación en los patrones de gasto. En Colombia, por ejemplo, los turistas ecuatorianos destinan el 42,3 % de su presupuesto al comercio minorista, la mayor participación registrada en una sola categoría entre los mercados analizados. En México, los viajeros canadienses concentran el 38,2 % de su gasto en alojamiento, mientras que los turistas del Reino Unido destinan el 6,3 % a operadores turísticos.

En la Argentina, el informe destaca un comportamiento más equilibrado entre los viajeros mexicanos, que distribuyen su gasto entre restaurantes, alojamiento y comercio minorista. Para el Mastercard Economics Institute, estos datos permiten diseñar estrategias de promoción más precisas, basadas no solo en la cantidad de visitantes, sino en la forma en que cada mercado consume el destino. El tipo de cambio aparece como otro factor determinante. Según el Travel Report 2026, la Argentina es el segundo destino turístico más sensible del mundo a las variaciones cambiarias, solo por detrás de Turquía. Una depreciación del 10 % del peso argentino se asocia con un aumento del 9,5 % en la llegada de turistas internacionales, casi cuatro veces más que el promedio global, estimado en 2,4 %. Ese comportamiento confirma el peso de la variable cambiaria en la demanda turística argentina. Los viajeros brasileños, principal mercado emisor hacia el país, concentran su gasto en hospedaje y restaurantes. Los visitantes del Reino Unido registran la mayor proporción de gasto en restaurantes, mientras que los turistas chilenos se destacan por su consumo en bares.
Brasil muestra una dinámica diferente. Allí, el valor turístico se construye con más fuerza alrededor de las experiencias que del alojamiento. De acuerdo con el informe, los turistas destinan el 27,1 % de su gasto a restaurantes y el 2,4 % a bares, lo que equivale a casi el 29,5 % del presupuesto total, frente al 17,8 % destinado a hospedaje. La gastronomía aparece así como un componente central del viaje en Brasil. El reporte identifica, además, que los visitantes argentinos lideran el gasto en comercio minorista; los chilenos se destacan en experiencias en vivo; los estadounidenses muestran mayor participación en supermercados y abarrotes; y los turistas del Reino Unido destinan una proporción relevante de su gasto a restaurantes.
El informe también registra señales de cambio en el turismo corporativo. Brasilia y Guadalajara aparecen entre las 20 principales ciudades del mundo en crecimiento de viajes de negocios dentro del Business vs. Leisure Momentum Index del MEI. El dato sugiere una diversificación de la demanda corporativa más allá de los centros financieros tradicionales de la región, como São Paulo y Ciudad de México.
En conectividad aérea, Ciudad de Panamá se consolida como el principal hub de América Latina y el Caribe. Según el Travel Report 2026, lidera el crecimiento de la capacidad aérea para la temporada de verano del hemisferio norte entre las rutas con origen en la región, por encima de ciudades como Bogotá, Buenos Aires, São Paulo, Madrid, París, Lisboa y Fráncfort. Este avance confirma una reorganización del mapa aéreo regional, con Panamá como punto clave para las conexiones dentro de América Latina y el Caribe, pero también para los flujos transatlánticos. Para aerolíneas, destinos y empresas turísticas, la evolución de las rutas abre nuevas oportunidades de captación, distribución y segmentación de viajeros.
“Los tipos de cambio, los patrones de gasto según la nacionalidad de los viajeros y la dinámica de las rutas aéreas están configurando tendencias diferenciadas que los destinos y las empresas pueden aprovechar con precisión. No se trata de proyecciones; son patrones que ya son visibles en los datos transaccionales de toda la región”, concluye Gustavo Arruda.