Sin sargazo y con prevención del dengue en Cozumel
Las autoridades de la isla del estado mexicano de Quintana Roo intensificaron las acciones de vigilancia y control del mosquito Aedes aegypti en la terminal de cruceros de Punta Langosta, con el objetivo de prevenir la transmisión de enfermedades como dengue, zika y chikungunya durante la temporada de mayor llegada de visitantes.
Las tareas forman parte del Programa Operativo de Vectores, que reforzó el monitoreo permanente de ovitrampas instaladas en puntos estratégicos de la isla para detectar de manera temprana la presencia y densidad del mosquito. El operativo también incluye jornadas de nebulización y termonebulización en distintos sectores de Cozumel.
Como complemento de estas acciones, las autoridades sanitarias continúan promoviendo la estrategia “lava, tapa, voltea y tira”, destinada a eliminar recipientes con agua estancada que puedan convertirse en criaderos del mosquito. El objetivo es proteger tanto a la población local como a los miles de pasajeros que cada semana llegan a Cozumel a bordo de cruceros, uno de los principales destinos turísticos del Caribe mexicano.
El peligro del dengue se suma a otro problema que la isla debe enfrentar junto con otras porciones del litoral caribeño mexicano. La acumulación de sargazo alcanza niveles récord este año. Si bien Quintana Roo registra uno de los mayores arribos de esta macroalga de los últimos años, Cozumel mantiene una situación mucho más favorable que otros destinos cercanos de la Riviera Maya.
Su ubicación geográfica y las corrientes marinas reducen el impacto sobre buena parte de sus playas. En la isla, las zonas ubicadas sobre la costa occidental, donde se concentran la mayoría de las terminales de cruceros y los principales clubes de playa, suelen presentar una presencia mínima o nula de sargazo y cuentan además con tareas permanentes de limpieza. En cambio, las playas de la costa oriental, más expuestas al mar abierto, pueden registrar algunas acumulaciones según las condiciones del viento y las corrientes.
Gracias a estas tareas de limpieza y de prevención, Cozumel garantiza una operatividad con normalidad y mantiene su rango como uno de los principales puertos de cruceros del Caribe.