El trade turístico todavía corre detrás de los usuarios en relación a la IA
Más de la mitad de los viajeros ya utilizó herramientas de inteligencia artificial para organizar un viaje y tres de cada cuatro planean hacerlo en el futuro.
La inteligencia artificial dejó de ser una herramienta experimental dentro del turismo y comenzó a modificar de manera concreta cómo los viajeros buscan destinos, comparan opciones y construyen sus itinerarios. Un nuevo estudio de Mindtrip, realizado en asociación con Sabre, Sojern y MMGY Travel Intelligence, muestra además que los consumidores están adoptando esta tecnología a una velocidad muy superior a la de buena parte de la industria. Según la investigación, el 54 % de los viajeros ya utilizó inteligencia artificial para planificar viajes, mientras que el 75 % afirma que piensa hacerlo en futuros desplazamientos. Frente a ese nivel de adopción, apenas el 22 % de las organizaciones de marketing de destinos (DMO) ofrece actualmente herramientas de planificación con IA en sus páginas web y solamente el 26 % dispone de una estrategia formal sobre esta tecnología.
La brecha preocupa incluso a los propios responsables de promoción turística: el 72 % de los directivos de DMO considera que las organizaciones que no incorporen inteligencia artificial durante los próximos dos años corren el riesgo de perder relevancia en el proceso de descubrimiento de destinos. “Los viajeros no están esperando que la industria se ponga al día”, afirmó Michelle Denogean, directora de Marketing de Mindtrip. “La IA ya está cambiando la manera en que las personas descubren destinos, construyen itinerarios y toman decisiones de viaje”.
Millennials y Generación Z, a la cabeza
La adopción es especialmente elevada entre los segmentos más jóvenes. Cerca del 69 % de los millennials y el 63 % de los viajeros de la Generación Z utilizan asistentes de inteligencia artificial con una frecuencia similar a las redes sociales cuando planifican sus viajes. El impacto ya llega incluso a la elección del destino. El 40 % de los participantes del estudio aseguró haber descubierto algún lugar a través de una herramienta de IA y el 29 % modificó sus planes después de recibir una recomendación generada por estos sistemas. Entre los usos más frecuentes aparecen la investigación de itinerarios, mencionada por el 42 % de los viajeros; la comparación de vuelos, hoteles y excursiones, con el 32 % y la búsqueda de ideas de destinos, también con otro 32 %. “Estamos asistiendo al mayor cambio en la planificación de viajes desde que las reservas online transformaron la industria”, señaló Sylvia Weiler, presidenta y gerente general de Sojern Destinations.
Para la ejecutiva, las organizaciones turísticas tienen la oportunidad de convertirse en fuentes confiables para los sistemas de IA mediante contenidos actualizados y autorizados, experiencias digitales más fluidas y conexiones que permitan acompañar al viajero desde la inspiración hasta la compra.
Uno de los datos más relevantes del informe es que la IA está avanzando desde la etapa inicial de inspiración hacia funciones concretas de organización del viaje. El 60 % de los usuarios la empleó para investigar atractivos, restaurantes y transporte, mientras que el 56 % la utilizó para comparar precios y el 43 % para construir itinerarios y ordenar información sobre el viaje. Sin embargo, muchas organizaciones de destinos continúan concentrando sus estrategias digitales principalmente en inspirar al visitante. Solo el 20 % de los responsables de DMO identificó la construcción de itinerarios como una funcionalidad de alto valor, pese a que ya constituye uno de los usos habituales entre los viajeros.
Esa diferencia muestra uno de los principales desafíos que plantea la inteligencia artificial al marketing turístico: los usuarios empiezan a demandar herramientas capaces de resolver tareas prácticas, mientras muchas plataformas oficiales continúan funcionando principalmente como escaparates de información.
La IA comienza a acercarse también a las reservas
El siguiente paso será la transacción. Más de un tercio de los viajeros consultados ya se mostró cómodo con la posibilidad de que la inteligencia artificial participe en el proceso de reserva, especialmente entre millennials y miembros de la Generación Z. “Los viajeros ya utilizan IA para descubrir destinos, comparar alternativas y tomar decisiones”, explicó Brad Johnson, vicepresidente de Gestión de Producto de Sabre. Según el ejecutivo, el desarrollo de sistemas más autónomos permitirá avanzar hacia experiencias en las que el usuario pueda pasar de la planificación a la reserva dentro de un mismo entorno.
La expectativa también empieza a modificar la relación entre los viajeros y los sitios oficiales de turismo. El 63 % aseguró que utilizaría un planificador con inteligencia artificial dentro de la web de un destino, mientras que uno de cada cuatro afirmó que sería menos proclive a utilizar una página que no ofreciera este tipo de funcionalidades. El estudio apunta así a un cambio que puede alterar la competencia por captar al viajero. Hasta ahora, gran parte de los destinos buscaba visibilidad en buscadores, redes sociales y plataformas de reservas. La expansión de la IA introduce un nuevo intermediario: asistentes capaces de seleccionar información, recomendar lugares y construir viajes completos a partir de una conversación.
Para las organizaciones de promoción turística, el desafío ya no pasa únicamente por aparecer en una búsqueda. También deberán asegurarse de que sus contenidos sean suficientemente confiables, estructurados y actualizados para formar parte de las respuestas que los sistemas de inteligencia artificial ofrecen a los futuros visitantes.