King Midas apuesta al slow travel para descubrir Asia
En el marco de FIT, charlamos con Iván Topolevsky, director de la operadora mayorista, y Mariana Baró Graf, gerente de Ventas y Productos, destacaron el crecimiento de la demanda de viajes a Asia, especialmente a China, Japón y Corea, y las perspectivas positivas para 2027. La operadora, que trabaja exclusivamente con agencias de viajes, presentó su nueva línea Slow Travel, con itinerarios personalizados, estadías más prolongadas y experiencias que permiten conocer los destinos sin apuros.
¿Qué balance hacen de 2026 a pocos meses del fin del año?
Es un año particular, pero la consolidación de estos 30 años de Midas nos tiene muy contentos por cómo el mercado argentino se ha abierto al mundo, sobre todo a nuestros destinos, que son los de la otra parte del globo. Antes llevar un pasajero a Asia era toda una proeza y hoy es verdaderamente muy simple. Hay un interés particular y una aproximación del destino hacia nuestro país. Tener una estructura de conocimiento y experiencia de esos destinos nos lleva a jugar en un terreno fácil.
También es un año bien, con buenas perspectivas, con un público más segmentado hacia el lujo. El pasajero de más alto nivel es el que siempre nos eligió, y ahora particularmente.
¿Cuál es la oferta que tienen hoy?
Todo lo que es Extremo Oriente se ha ampliado: Corea, Japón, China y, después, todo el sudeste de Asia. Esos países se pueden complementar y combinar cada vez de manera más fácil, porque hay conexiones aéreas entre todos. El pasajero puede armarse el viaje en formato menú, y en el departamento de individuales le armamos exactamente a medida lo que quiere.
Hace 30 años que respetamos el canal y eso nos ha dado el éxito, porque hemos llegado a todas las agencias del país y esa fidelidad después se reconoce. Trabajamos con agencias de todo el país y tenemos una oficina comercial acá en Buenos Aires.
¿Cómo evolucionaron los viajes de negocios y comerciales de este último año y medio?
Cada vez los viajes son más específicos. La gente ya tiene otros propósitos, más allá del turismo. Por eso damos estructura en destino: conseguirle un guía personalizado, un traductor. Con las ferias, por ejemplo la Feria de Cantón, tanto en abril como en octubre siempre tenemos pasajeros que nos eligen para tener toda la seguridad y la cobertura en el destino.
¿Cuáles son las perspectivas para 2027?
Fue un año positivo en el que consolidamos todas estas regiones, y para 2027, tanto en salidas grupales como individuales, esperamos un crecimiento. Asia dejó de ser un destino exótico, lejano o novedoso para transformarse en un destino al que ya fueron un amigo o un conocido, y la gente quiere ir, sobre todo a la gran estrella, China. Todos queremos ir y ver qué está haciendo esa gente para transformarse en el número uno del mundo en cada cosa que hace.
Lanzamos la línea Slow, una línea de programas dentro de lo que es individuales, hace un mes. Es una propuesta que responde a una demanda de pasajeros que quieren viajar a otro ritmo, más pausado. Se llama Slow Travel y tiene que ver con abordar los destinos de una forma más tranquila: frenar, tomarnos un café viendo pasar a la gente, hacer un paseo en bicicleta. En la mayoría de los destinos nos quedamos al menos dos noches, para evitar dormir una sola, abrir y cerrar maletas. Es la respuesta a lo que nos transmiten nuestras agencias.
Son viajes largos, de por ahí dos días de viaje, así que el destino lo amerita. La idea es descansar y tener una primera introducción al destino con un guía privado que cuenta la cultura y la historia. Después, una vez que nos metemos y empezamos a conocerlo, vienen servicios más tradicionales. Es una combinación entre programas regulares y privados que permite disfrutar los destinos de forma más tranquila. Es un diferencial que no está en el mercado.
¿Cómo fue la aceptación de Slow Travel?
Muy buena aceptación. Incluso me han pedido capacitación para equipos de distintas agencias para promocionarlo. Esto venía respondiendo a una necesidad de los pasajeros, y ya tenemos varias reservas. Va a llevar tiempo, porque se trata de cambiar la cultura de los viajes.
Toda esta rueda se aceleró tanto para que la gente conozca más destinos en menos tiempo. Un pasajero cuidado está mejor en destino, disfruta más el viaje y lo reconoce más a la vuelta. Con una cultura tan diferente como la asiática, hace falta tiempo para digerirla.