Chubut, mucho más que ballenas y nieve
Desde la cordillera hasta el océano, la provincia cuenta con múltiples atractivos durante la temporada invernal.
Para estas vacaciones de invierno Chubut se pone a punto y espera a los turistas con propuestas para todos los gustos.
Con las primeras nevadas del año, Esquel se prepara para recibir a visitantes de todas las edades. A sólo 12 km de la ciudad, el Centro de Actividades de Montaña La Hoya es perfecta para quienes quieren aprender a esquiar, ya que su pista para principiantes es amplia y segura.
Los deportistas más avanzados se sentirán a gusto por la cercanía de cañadones ideales para el fuera de pista y por la sobresaliente calidad de nieve, que por la orientación especial de la montaña se mantiene seca durante más tiempo.
Una de las novedades que el centro invernal trae para esta temporada es la inauguración de la Magic Carpet en la zona de principiantes, un medio fácil y moderno para dar los primeros pasos en los deportes de nieve.
Otro de los atractivos cordilleranos es el emblemático tren turístico La Trochita. La formación ofrece la oportunidad de conocer un bellísimo e imponente paisaje viajando de la misma forma que desde hace más de setenta años.
El tren corre todo el año, pero durante el invierno es posible recrear los épicos viajes de los pobladores que desafiaban a la nieve y el frío a bordo, con vagones calefaccionados por salamandras a leña que aún hoy siguen cumpliendo su función. La frecuencia de las excursiones varía según las temporadas, por lo que es importante consultar antes de viajar.
Sus pequeños vagones y su particular trocha angosta lo hacen único en el mundo y convierten el trayecto en una verdadera aventura. Desde Esquel y desde El Maitén distintos recorridos ofrecen experiencias únicas. En El Maitén se puede conocer el Museo Ferroviario y visitar los talleres del Viejo Expreso Patagónico, donde se realiza el mantenimiento y se fabrican los repuestos a medida.
En Esquel, recorre 18 kilómetros hasta la estación Nahuel Pan, el lugar de residencia de una comunidad mapuche tehuelche. Allí, mientras el tren realiza las maniobras para el regreso, se puede visitar el Museo de Culturas Originarias que preserva el patrimonio acompañado de interesantes relatos y la Casa de las Artesanas, en donde se exponen piezas de plata, madera y textiles realizadas por la población rural de la zona.
Por otra parte, en las costas de la provincia, entre los meses de junio y noviembre, cientos de ejemplares de ballena Franca Austral arriban a las costas patagónicas para cumplir con un nuevo ciclo de reproducción. El avistaje de ballenas embarcado se realiza desde Puerto Pirámides, en Península Valdés, sitio declarado por la Unesco como Patrimonio Natural de la Humanidad.
También es posible observarlas desde la costa de “El Doradillo”, a lo largo de los 25 kilómetros ubicados entre Punta Arco y Cerro Prismático, muy cerca de la orilla. Si bien estos gigantes cetáceos son las estrellas de la temporada, hay una variada fauna marina que se deja apreciar y admirar en las costas chubutenses.