El nuevo sistema digital europeo reforzó la seguridad
El Entry/Exit System reemplaza desde el año pasado los sellos en pasaportes por un registro biométrico digital. Las autoridades europeas destacan mejoras en seguridad, con una cifra significativa de accesos que fueron denegados. Al mismo tiempo, los profesionales del turismo critican las demoras que el sistema genera en los aeropuertos.
El nuevo sistema de control fronterizo de la Unión Europea, conocido como Entry/Exit System (EES), ya registra más de 27.000 rechazos de ingreso desde su implementación en octubre de 2025, en un contexto de mayor digitalización y refuerzo de la seguridad en los cruces internacionales. Según datos oficiales, desde su puesta en marcha se contabilizaron más de 52 millones de cruces en las fronteras exteriores del bloque, lo que refleja la magnitud del flujo de viajeros alcanzados por el sistema. Entre los casos de denegación de entrada, cerca de 700 corresponden a personas consideradas como una amenaza para la seguridad de la Unión.
El EES reemplaza los tradicionales sellos en los pasaportes por un sistema digital que registra los datos de los viajeros no europeos que ingresan por estadías cortas. Para ello, los pasajeros deben proporcionar información biométrica como huellas dactilares y una fotografía junto con sus datos de viaje en terminales automatizadas. Este registro genera un perfil digital que permite a las autoridades compartir información en tiempo real y realizar un seguimiento más preciso de las entradas y salidas del territorio europeo, con el objetivo de detectar irregularidades, como exceder el tiempo de permanencia autorizado.
El sistema ya se encuentra plenamente operativo en todos los puntos de control de las fronteras exteriores de los 29 países participantes. Incluye a 27 Estados de la Unión Europea (Irlanda y Chipre no lo adoptaron) y se extiende a los países asociados al espacio Schengen como Noruega, Islandia, Suiza y Liechtenstein.
Desde las autoridades europeas destacan que el EES permitirá mejorar el control migratorio y reforzar la seguridad del bloque, al ofrecer mayor visibilidad sobre quiénes ingresan y egresan del territorio, así como los tiempos y lugares de tránsito. Sin embargo, la implementación del sistema también genera inquietud entre operadores de viajes, profesionales del transporte y viajeros, especialmente en relación con posibles demoras en aeropuertos y estaciones, debido al tiempo necesario para completar el registro biométrico. Esta preocupación se hace más notoria en vísperas de la temporada alta de verano, cuando Europa suele recibir a millones de viajeros de todo el mundo.
Desde la Comisión Europea señalaron que el proceso de registro demora en promedio unos 70 segundos por pasajero, y aseguraron que se mantiene un seguimiento constante junto a los Estados miembros para garantizar una implementación eficiente.
