Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views :

Suiza se inspira en Argentina

Europa comenzó a incorporar un formato de transporte de larga distancia que en la Argentina forma parte desde hace años de la oferta terrestre.

La propuesta fue presentada en distintos medios europeos como una innovación dentro del mercado regional, donde los servicios de bus de larga distancia estuvieron históricamente asociados a una experiencia más básica, con menor reclinación, menos comodidades y una lógica centrada en el bajo costo. En ese contexto, la aparición de un servicio con camas reales, café disponible a bordo y solo 21 pasajeros por unidad fue leída como un cambio de paradigma para los viajes interurbanos nocturnos.

Sin embargo, el concepto no resulta novedoso para la Argentina y otros países de la región, donde el sistema de buses de larga distancia con coche cama y distintas categorías de confort se consolidó hace décadas como parte de la red de transporte terrestre. El caso europeo refleja, en ese sentido, una adaptación de un modelo ampliamente probado por estas latitudes. El bus desarrollado por Twiliner cuenta con dos pisos y reduce de manera drástica la capacidad habitual de un vehículo de larga distancia para ofrecer una experiencia más cercana a la de una cabina premium. En la planta superior dispone de 18 camas y en la inferior suma otras tres. Cada unidad tiene ademas baño, vestidor, mesas rebatibles, conexión wifi y servicio de bebidas.

El diferencial técnico del servicio está puesto en asientos que se reclinan 180 grados y se convierten automáticamente en camas horizontales. A eso se suma un sistema de sujeción diseñado para brindar estabilidad durante el viaje nocturno. Aunque el formato fue presentado como una novedad para el mercado europeo, su lógica remite a una modalidad que en la Argentina fue evolucionando con el tiempo para responder a viajes extensos y a una demanda creciente de mayor comodidad.

Las primeras rutas del nuevo servicio conectan ciudades como Zúrich, Ámsterdam y Barcelona, con escalas en distintos puntos del continente. La empresa apuesta a unir centros urbanos relevantes sin necesidad de pasar por aeropuertos, un rasgo que también explica parte del atractivo comercial del modelo: salir desde áreas centrales, dormir durante el trayecto y llegar al destino con menor fricción operativa que la que implican muchos vuelos de corta distancia.

Además del confort, la compañía presentó el producto como una alternativa más sustentable frente al transporte aéreo. Según la información difundida, parte de su flota utiliza combustible renovable HVO y la empresa sostiene que sus emisiones pueden ubicarse muy por debajo de las de un vuelo equivalente. En un escenario europeo atravesado por la discusión sobre la reducción de emisiones, ese argumento aparece como uno de los pilares de la propuesta.

El lanzamiento también expone una diferencia histórica entre regiones. Mientras en Europa los trenes y aviones dominaron buena parte de la conectividad interurbana, en la Argentina el ómnibus ocupó durante años un lugar central en los desplazamientos de media y larga distancia. Esa centralidad favoreció la profesionalización del servicio y la aparición de categorías que hicieron del viaje nocturno una experiencia más confortable y competitiva.

Dejar su comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Esta altura div necesaria para habilitar la sticky sidebar