Empresas B, un modelo que redefine el sector con foco en el impacto
Es un modelo que combina la rentabilidad con el compromiso social y ambiental y que impulsa nuevas formas de viajar en el país. Esta manera de hacer negocios encuentra en el turismo un terreno fértil para desarrollar propuestas sustentables y competitivas.
Las Empresas B forman un modelo empresarial que propone una forma diferente de hacer negocios. Combinan la rentabilidad económica con un compromiso concreto en lo social y ambiental. En otras palabras, el concepto de triple impacto genera al mismo tiempo beneficios financieros y valor en las comunidades donde las empresas operan.
A diferencia de las empresas tradicionales, las Empresas B cumplen estándares rigurosos de desempeño socioambiental, transparencia y responsabilidad, para lograr obtener y mantener el sello que las distingue. Además, incorporan en sus estatutos el compromiso de medir y gestionar su impacto, lo que implica una mirada integral del negocio y una rendición de cuentas permanente. Este enfoque las distingue dentro del ecosistema empresarial y las posiciona como actores clave en la transición hacia economías más sostenibles.
En la Argentina, el crecimiento de este modelo es sostenido. El país cuenta con 292 Empresas B certificadas, lo que lo ubica entre los principales referentes a nivel global y regional. Estas organizaciones operan en múltiples sectores, desde la producción alimentos e insumos de tecnología hasta servicios; y generan un volumen significativo de empleo y facturación. La expansión también responde a una tendencia internacional: actualmente existen más de 10.700 empresas B distribuidas en 104 países.
Dentro de este escenario, el turismo aparece como uno de los sectores con mayor potencial para el desarrollo del modelo. La actividad, que a nivel global crece por encima de la economía en general, encuentra en la sostenibilidad un factor clave para su evolución. En este contexto, las propuestas vinculadas al turismo de impacto comienzan a ganar protagonismo en Argentina.
Actualmente, existen 45 iniciativas certificadas vinculadas a la gastronomía, el turismo y las experiencias. Estas incluyen restaurantes, agencias de viaje, bodegas, hospedajes y reservas naturales que integran prácticas responsables en su operación. La distribución territorial muestra una fuerte presencia en Mendoza, que concentra la mayor cantidad de propuestas, seguida por la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires, además de otras regiones como Salta, Río Negro, Neuquén, Santa Fe y La Rioja. Algunas de las Empresas B argentinas del sector del Turismo y Hospitalidad son los prestadores Esencia Patagonia y Socompa Adventure Travels, las agencias Boomerang Viajes y Mater Sustentable, la Posada de las Águilas, el mayorista platense Aero o el proveedor de amenities hoteleras Organ&Co.
El desarrollo del turismo sustentable se vincula también con un cambio en las preferencias de los viajeros. Cada vez más personas buscan experiencias que no solo impliquen descanso, sino también conexión con el entorno natural y las comunidades locales. En ese sentido, crecen las propuestas de turismo rural, comunitario y de conservación, que promueven un vínculo más consciente con los destinos.
En este proceso, la Red de Empresas B cumple un rol central al impulsar estándares comunes, promover buenas prácticas y fortalecer la visibilidad del modelo. Su crecimiento acompaña una transformación más amplia del sector turístico, donde la sostenibilidad deja de ser un diferencial para convertirse en un eje estratégico.
De este modo, el avance de las Empresas B en el turismo argentino refleja una tendencia más profunda: la redefinición de lo que significa generar valor en la economía actual. Un cambio que no solo impacta en las empresas, sino también en la forma en que las personas eligen viajar y relacionarse con el mundo.
Más info en https://www.sistemab.org/argentina/.