Las nuevas generaciones ya no quieren viajar como turistas tradicionales
Viajar ya no se trata solo de conocer lugares. Para las nuevas generaciones, también es una forma de construir identidad y estilo de vida.
La idea de acumular destinos y recorrer ciudades a toda velocidad empieza a perder terreno entre los viajeros. En su lugar, gana espacio una forma de turismo más pausada, conectada con las comunidades y enfocada en experiencias personales que trascienden la fotografía o la lista de lugares visitados.
Esa es una de las principales conclusiones del más reciente estudio de Getty Images, elaborado a través de su plataforma VisualGPS con encuestas realizadas a 7.000 personas en 25 países. El informe muestra cómo la sostenibilidad sigue presente en las decisiones de viaje, aunque ahora convive con motivaciones relacionadas con el bienestar, la identidad y la búsqueda de experiencias más auténticas.
Según el reporte, el 59% de los viajeros estaría dispuesto a pagar más por alternativas sostenibles, cifra que asciende al 68% entre los segmentos más jóvenes. Sin embargo, solo el 14% asegura que la sostenibilidad es el principal criterio al momento de elegir un destino o una experiencia turística.
Para Samuel Malave, gerente de investigación creativa de Getty Images, esta aparente contradicción refleja un cambio más profundo en la forma en que las personas entienden el turismo.
“Antes, el turismo ecológico estaba vinculado a emisiones cero, movilidad eléctrica e impacto ambiental. Hoy se trata de propósito: viajes conscientes, plenitud, desaceleración y conexión con la naturaleza”, comentó.
El impacto del turismo también entra en la conversación
El estudio señala que fenómenos como la gentrificación y la “turistificación” están modificando la percepción de los viajeros sobre el impacto de sus desplazamientos. En ciudades como Medellín, el aumento del turismo y de los arriendos temporales ha abierto debates sobre el acceso a la vivienda y la presión que ciertas dinámicas turísticas generan sobre las comunidades locales.
Ese contexto está llevando a muchos viajeros a optar por destinos menos saturados y experiencias con menor impacto sobre la vida cotidiana de los residentes. La tendencia también impulsa propuestas relacionadas con el descanso, el retiro y el contacto con entornos naturales y culturales más tranquilos.
En mercados latinoamericanos como Colombia, el cambio se traduce en una mayor valoración de actividades ligadas a la cultura local, iniciativas sensibles al cambio climático y experiencias diseñadas para generar conexiones más cercanas con las comunidades anfitrionas.
TikTok y los videos cortos influyen en las decisiones de viaje
La manera en que las personas descubren destinos también está evolucionando. El informe muestra que el 53% de los viajeros prefiere formatos de video corto para inspirarse antes de viajar, mientras que siete de cada diez usuarios de TikTok aseguran que probablemente reservarían un viaje después de ver contenido en la plataforma.
La investigación también revela que Millennials y Generación Z están vinculando cada vez más los viajes con la construcción de identidad y la autoexpresión. Para estos segmentos, elegir un destino implica encontrar experiencias que conecten con emociones, estilos de vida y formas de verse a sí mismos.
“Las personas hoy no solo reservan viajes, sino versiones de sí mismas. Las narrativas actuales deben enfocarse en experiencias inmersivas, intercambios culturales y aventuras que generen una conexión emocional”, explicó Malave.