Una noticia global provoca inquietudes en Ushuaia
Un informe de Associated Press fue difundido y publicado en varios idiomas e influyentes medios de todo el mundo durante estos últimos días. Pone el foco en los temores del sector turístico fueguino provocados por el brote letal de hantavirus.
Una nota de la agencia internacional Associated Press (AP), difundida globalmente y publicada en varios idiomas, volvió a poner presión sobre el sector turístico de Ushuaia. Esta vez no se asocia la ciudad a su posición de puerta de entrada a la Antártida ni a su marca de “Fin del Mundo”. Al contrario, esta investigación pone en evidencia la preocupación que generó el origen de un brote de hantavirus detectado en un crucero por el Atlántico.
Según consignó AP, el sector argentino de la Salud analiza distintos puntos del itinerario de una pareja de turistas holandeses que murió en abril, luego de haber realizado un viaje de varios meses por Argentina y Chile antes de embarcar en Ushuaia. Las autoridades sanitarias indicaron que no pueden descartar ninguno de los destinos visitados durante el período de incubación del virus. No asocia tampoco directamente el origen de la enfermedad a la visita de un basural de Ushuaia, en el marco de una salida de observación de aves.
La repercusión que tuvo la nota de AP suma inquietud en Tierra del Fuego. Funcionarios y referentes turísticos locales remarcan que, si bien no existe evidencia de que el contagio se haya producido en Ushuaia, el impacto reputacional es grande y puede causar severos daños a corto plazo para el receptivo internacional. El temor del sector no se limita a cancelaciones puntuales. Operadores locales advierten que el daño más difícil de medir podría aparecer en la etapa de decisión del viaje de parte de pasajeros que estaban evaluando Ushuaia o la Antártida y que podrían optar por otros destinos ante la duda sanitaria. En un mercado de alta inversión, especialmente en cruceros antárticos, la percepción de la seguridad resulta clave.
AP recogió testimonios de empresarios turísticos que ya hablan de cancelaciones vinculadas al miedo al virus, aunque sin precisar volúmenes. También expuso la preocupación de autoridades y exfuncionarios locales por el efecto de asociar a Ushuaia con una enfermedad, en un destino que construyó buena parte de su posicionamiento sobre la idea de naturaleza pura, paisajes remotos y experiencias alejadas de los conflictos del mundo.
El caso llega en un momento sensible para la ciudad. Ushuaia es hoy el principal centro de cruceros hacia la Antártida, aunque la vecina localidad chilena de Puerto Williams quiere acaparar parte de este importante mercado. Según datos mencionados por AP, hace una década partían desde allí poco más de 38.400 pasajeros antárticos, mientras que en la temporada 2025-2026 la cifra superó los 135.000. Además, cerca del 90% de los cruceros al continente blanco salen desde Ushuaia, lo que convierte al turismo antártico en un motor decisivo para la economía local.
La investigación refleja el cruce entre la investigación sanitaria y las tensiones políticas. Las autoridades de Tierra del Fuego sostienen que la provincia quedó expuesta a una posible campaña de desprestigio; mientras desde el ámbito sanitario nacional se insiste en que la investigación debe mantener abiertas todas las hipótesis hasta poder reconstruir con precisión el itinerario de los turistas afectados.
Los especialistas citados por la agencia estadounidense remarcan la necesidad de que la investigación se base en evidencia científica y no en preocupaciones turísticas o políticas. En paralelo, la Organización Panamericana de la Salud señaló que acompaña al gobierno argentino para fortalecer la detección y el seguimiento de posibles casos, aunque aclaró que la relevancia sanitaria más amplia del brote es limitada, dado que la enfermedad es endémica en la región.
Para Ushuaia, el desafío inmediato será separar la investigación epidemiológica de la percepción pública del destino. La ciudad necesita transmitir seguridad sin interferir en el proceso sanitario, y al mismo tiempo evitar que una asociación no comprobada afecte la próxima temporada alta, cuando se definen muchas de las ventas de cruceros antárticos.