Récord histórico de turistas de larga distancia
En el primer semestre del año, el país alcanzó la mayor llegada de visitantes provenientes de países no limítrofes de los últimos 25 años.
La Argentina atraviesa un cambio de paradigma en su turismo internacional. Tradicionalmente sostenido por la llegada de visitantes de países limítrofes, el mercado receptivo muestra ahora un crecimiento inédito de viajeros provenientes de destinos de larga distancia. Según datos oficiales de la Secretaría de Turismo, Ambiente y Deportes de la Nación, entre enero y junio de 2026 ingresaron 1.434.001 turistas de países no limítrofes, el registro más alto desde que existen estadísticas comparables y superior incluso al récord alcanzado antes de la pandemia.
El dato, elaborado por la Dirección de Mercados y Estadísticas de la Subsecretaría de Turismo sobre la base de información de la Dirección Nacional de Migraciones, marca un punto de inflexión para la actividad. De los 3.115.089 turistas internacionales que llegaron al país durante el primer semestre, casi la mitad provino de mercados no limítrofes, con Estados Unidos, España y Perú entre los principales emisores.
“Este resultado es consecuencia de una decisión política clara del presidente Javier Milei de abrir la Argentina al mundo. Los Cielos Abiertos, la estabilidad, la seguridad, la facilitación de visados y la promoción turística que llevamos adelante con el Inprotur en los principales mercados internacionales hicieron posible este récord. Más conectividad, más turistas, más empleo, más divisas y más oportunidades para la Argentina”, afirmó el secretario de Turismo, Ambiente y Deportes, Daniel Scioli.
Un nuevo perfil para el turismo receptivo
Históricamente, Brasil, Chile y Uruguay concentraron la mayor parte de las llegadas internacionales. Si bien esos mercados siguen siendo determinantes (y Brasil continúa liderando el ranking de visitantes mensuales), su participación total va bajando y el crecimiento de los viajeros de larga distancia modifica el perfil del turismo receptivo argentino.
Este segmento presenta una estadía promedio más extensa, mayor gasto por viaje y una demanda distribuida en diferentes regiones del país, impulsando destinos que trascienden los circuitos tradicionales. En ese contexto, Daniel Scioli sostuvo recientemente que el desafío pasa por seguir ampliando la conectividad internacional y consolidar nuevos mercados emisores: “La Argentina se ha instalado como un destino valioso y de calidad. Sobre esto vamos a crecer cada vez más”. El funcionario también destacó el papel estratégico de Brasil como plataforma regional de conectividad. “Nos tenemos que poner la vara cada vez más alta. Brasil es clave y, desde ese mercado, vamos a seguir generando mayor interés por la Argentina”.
También cambia el turismo emisivo
Mientras el receptivo consolida su recuperación, el comportamiento de los argentinos que viajan al exterior también muestra un cambio de tendencia. El último informe de Estadísticas de Turismo Internacional (ETI) del Indec reveló que durante junio 501.900 residentes viajaron al exterior, un 22 % menos que en el mismo mes del año pasado. En paralelo, ingresaron 329.200 turistas extranjeros, un crecimiento interanual del 3,3 %. Como consecuencia, el déficit turístico mensual se redujo de 325.000 a 172.700 viajeros, prácticamente la mitad del registrado un año atrás. Los datos muestran además que junio fue el sexto mes consecutivo con caída del turismo emisivo y, al mismo tiempo, el sexto con crecimiento del receptivo. La retracción de los viajes al exterior fue especialmente marcada hacia Chile (-34,1 %), Brasil (-31,3 %) y Norteamérica (-35,5 %), mientras que Europa continuó siendo el principal destino elegido por los argentinos que viajaron fuera del país.
Pese a la mejora, el intercambio turístico todavía mantiene un saldo negativo. Durante el primer semestre ingresaron 2,9 millones de turistas extranjeros, mientras que 6,38 millones de argentinos viajaron al exterior. Esto significa que por cada turista internacional que llegó al país todavía salieron poco más de dos residentes. También persiste un déficit en materia de divisas. Según la Encuesta de Turismo Internacional del INDEC, durante el segundo trimestre los visitantes extranjeros gastaron US$ 608,8 millones en el país, un incremento del 13,8 % interanual. En ese mismo período, los argentinos desembolsaron US$ 1.360,7 millones en sus viajes al exterior, un 2,9 % menos que un año antes. La diferencia sigue siendo negativa, aunque el desequilibrio comenzó a reducirse.
Los especialistas coinciden en que la evolución del tipo de cambio, una mayor competitividad relativa del destino Argentina y la expansión de la conectividad internacional explican buena parte del nuevo escenario. A ello se suma la estrategia de promoción internacional desarrollada por el Instituto Nacional de Promoción Turística (Inprotur), orientada a fortalecer la presencia argentina en mercados de larga distancia y diversificar el origen de los visitantes.